En época invernal aumenta la circulación de virus que pueden provocar enfermedades respiratorias, que se transmiten de persona a persona por gotitas expulsadas al toser o estornudar o por contacto con superficies contaminadas.
Las infecciones respiratorias agudas pueden ser altas como la faringitis, resfrío o catarro que afectan oídos, nariz y garganta o pueden llegar hasta las vías respiratorias más bajas y los pulmones causando cuadros como la neumonía, la bronquitis o, en menores de 2 años, la bronquiolitis.
Duran alrededor de una semana y, por lo general, no es necesario tratarlas con antibióticos.
Los cuadros más graves son producidos por los virus de la gripe, en niños, niñas, personas mayores y personas con comorbilidades, y, particularmente en lactantes, por el virus sincicial respiratorio.Esto puede prevenirse con vacunas que se encuentran disponibles en todos los vacunatorios de la provincia.
Es muy común presentar fiebre al cursar una infección respiratoria: se manifiesta como una elevación de la temperatura corporal mayor o igual a 38°, medida con termómetro. Para aliviar sus síntomas, se indica el uso de antitérmicos (los más frecuentes son paracetamol e ibuprofeno). Es importante saber que su efecto no es inmediato y suelen disminuir la temperatura en 1 o 2 grados. Los medios físicos (como el baño con agua tibia o un paño húmedo en la frente) ofrecen alivio, pero no disminuyen la fiebre.
Los antitérmicos no curan las infecciones respiratorias y no evitan que la fiebre aparezca. Ayudan a su descenso y se indican para mejorar los síntomas ocasionados por la fiebre y brindar comodidad.
Para lactantes y niños/as, se utiliza paracetamol, ya sea en forma de gotas o jarabe. A partir de los 6 meses, se puede usar ibuprofeno en forma de jarabe. Es importante consultar siempre el prospecto para una dosificación correcta.
Los antitérmicos pueden administrarse cada 6 u 8 horas, solo si el niño o la niña continúa con fiebre y/o dolor. No es recomendable intercalar distintos antitérmicos para tratar la fiebre.
Signos de alarma en bebés, niños y niñas
Ante los siguientes signos de alarma, es importante acudir de inmediato al hospital o centro de salud más cercano:
- Presenta dificultad para respirar: se hunden las costillas y/o hace pausas al respirar
- Se escuchan ruidos respiratorios y/o quejido
- Tiene rechazo al alimento (particularmente, en bebés)
- Se encuentra irritable o llora de forma inconsolable
- Está muy dormido/a o cuesta despertarlo/a
- Se pone pálido o color morado
- Fiebre alta y sostenida que no responde a las medidas habituales y fiebre en menores de 3 meses