El Hospital Local Especializado “San Lucas”, dependiente del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, se encuentra ubicado en calle 52 entre 191 (ruta 36) y 197 de la localidad de Lisandro Olmos, a 10 km de la ciudad de La Plata, desde donde tiene buena accesibilidad, tomando como referencia las calles 66 y 44.
Se encuentra emplazado dentro del predio del Complejo Penitenciario Olmos, lindando específicamente con las Unidades 22, 25 y el Centro de Capacitación y Reentrenamiento Permanente del Personal Penitenciario “Suboficial Mayor Cipriano Juárez”.
La locación de nuestro Hospital fue donada en 1974 por el Servicio Correccional de la provincia de Buenos Aires al Ministerio de Bienestar Social (hoy Ministerio de Salud), iniciando sus actividades el 11 de octubre de ese mismo año como “Instituto Psicopedagógico San Lucas”, con el objetivo de abordar al paciente (niños y niñas) con discapacidad intelectual/motora desde una perspectiva tutelar.
En 1993, en el marco del proceso de adecuación estructural del Ministerio de Salud y Acción Social se tiene en cuenta que en los Institutos Psicopedagógicos las funciones asistenciales exceden el papel meramente asilar, abarcando diagnóstico, tratamiento, control y rehabilitación de los pacientes asistidos, con atención integral en salud desde diferentes especialidades.
Por ello, este Instituto Psicopedagógico, dependiente en ese momento de la Dirección de Salud Mental, fue re-categorizado en base a lo previsto por la Ley de Carrera Profesional Hospitalaria, pasando entonces a ser Hospital Local Especializado San Lucas (perfil pediátrico).
Esa transformación permitió la mejora en la calidad de vida de los usuarios, brindándoles respuestas acordes a sus necesidades físicas, psíquicas y emocionales, apartándose de la mera atención asilar, centrada hasta entonces en los hábitos higiénico-dietéticos.
En ese sentido, los modelos de atención ofrecidos han sido congruentes con los paradigmas en discapacidad presentes en distintos momentos históricos (tradicional, médico-rehabilitador-biopsicosocial).
A partir de los años 90, el plexo normativo establecido en Niñez-Discapacidad, Convención de los Derechos del Niño (Ley de Promoción y Protección de los Derechos del Niño), Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, Ley de Salud Mental, la actualización del Código Civil y Comercial (2015) así como la modificación de la normativa desde la Dirección General de Cultura y Educación que promueve la educación inclusiva y más recientemente la Ley Nacional de atención y cuidado integral de la salud durante el embarazo y primera infancia (Ley 27611/2021 Ley de los 100 días), abrieron nuevas posibilidades para el trabajo interdisciplinario con el objetivo dinámico de construcción social vinculada a la concreción de los Derechos Humanos de toda persona y en nuestro caso en particular de los Derechos de Niños y Niñas.
Es así, que este efector de salud, acompañando los procesos evolutivos en los modelos de atención en discapacidad, fue transitando diferentes etapas, donde cada una se constituyó en el basamento y el empuje para la siguiente, desde la satisfacción de las necesidades básicas (alimento, higiene, vestimenta) pasando por las mejoras edilicias destinadas tanto a los pacientes como a trabajadores de salud, recorriendo con convicción el proceso de socialización e integración en la comunidad de las personas con discapacidad, hasta el abordaje inclusivo y el cultivo de la autodeterminación en pleno desarrollo; transformando así la visión tutelar-asistencialista en acciones hacia la constitución de toda persona como Sujeto de Derecho.
De esta manera, la garantía de acceso a Derechos posibilitó la recuperación del perfil pediátrico con el cual fue concebido este establecimiento de salud. La gestión de DNI, beneficio social, CUD, hizo posible la derivación de adultos (que ingresaron en etapas tempranas de la niñez) a instituciones congruentes con sus necesidades de apoyo, etapa de vida, condición de salud, y cuando fue posible, facilitando por cercanía geográfica el contacto frecuente con referentes afectivos significativos.
El Hospital, en el servicio de internación, tiene capacidad para albergar 30 niños y niñas en primera y segunda infancia, con condiciones de salud que incluyen deficiencia motora, intelectual, sensorial, visceral (multidiscapacidad), a quienes se les ofrece atención, cuidados y apoyos, extensos y generalizados en re-habilitación a través de un abordaje interdisciplinario. De requerirse intervenciones -agudas y/o crónicas- de mayor especialización o complejidad es necesaria la derivación a otros establecimientos de la red bonaerense de salud.
Las características de este hospital especializado son muy particulares, pues aquí las niñas y niños viven. El Hospital es su “centro de vida”, donde además de recibir asistencia sanitaria/ re-habilitadora, realizan actividades intrahospitalarias y, por supuesto, concurren a Jardines de Infantes, Escuelas de Nivel con proyectos educativos de inclusión y Escuelas de Educación Especial de la ciudad de La Plata; transitan actividades extrahospitalarias terapéuticas y recreativas, acordes a las necesidades/deseos individuales.
Asimismo, como parte de la cotidianeidad, se organizan paseos (regulares y en vacaciones), festejos de cumpleaños, festejos especiales (Pascuas, Fiestas Patrias, Día del Niño, Día de la Primavera, Día de la Familia, Fiestas Navideñas, Reyes).
En 2018, con la clara intención de acercarnos a la comunidad se incorporó la Junta Evaluadora de Certificado Único de Discapacidad (CUD) Hospital San Lucas. La construcción y consolidación de un equipo de salud con formación en discapacidad y niñez posibilitó avanzar progresivamente en la apertura de dispositivos territoriales, priorizando las intervenciones comunitarias centradas en las familias, en el marco de la estrategia de Atención Primaria de la Salud: atención del desarrollo infantil, rehabilitación basada en la comunidad, exploración artística y alfabetización.