Pérdida de sangre (más que una menstruación).
Pérdida de líquido.
Contracciones (cada 5 minutos).
Disminución de movimientos fetales.
Picazón de manos y pies.
Presión alta (más de 140/90).
Dolor de cabeza, visión borrosa, dolor en la boca del estómago.
Fiebre (38º C o más).