Casi 60 años después continúa en la lucha contra el cáncer brindando a la población prevención, diagnóstico y tratamiento de patologías oncológicas específicas con la misma vocación humana y sanitarista de sus fundadores.
Historia
Los inicios de la Oncología Clínica en Argentina datan de la segunda década del Siglo XX con la creación del Instituto de Medicina Experimental, para el estudio y tratamiento del cáncer en 1923.Este servicio surge en la Provincia de Bs As en la década del 50, como un proyecto muy avanzado para la época por parte del Dr. Bocalandro, quien fuera entonces Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires durante el gobierno de Juan Domingo Perón (1947-1952).
Durante su gestión se crearon tres unidades de oncología en hospitales públicos bonaerenses, uno de ellos en el Hospital Fiorito de Avellaneda, otra en el Hospital San Martín de La Plata y en el Hospital de Tigre.
En los inicios de esta unidad en el Hospital Fiorito acudió una joven médica llamada Gladys Iparraguirre, quien por su dedicación y profesionalización en el año 1967 llegó a ser Jefa de Servicio.
Viendo la necesidad de brindar apoyo y nuevo impulso a este proyecto, la Dra. Iparraguirre, aunando voluntades de amigos personales, pacientes y sus familiares, en 1970 creó la Asociación Cooperadora del Centro Anticanceroso (CAC), base de la actual Cooperadora. Dos años más tarde, se adquirió el Equipo de Centellograma lineal y se incorporó el servicio de endocrinología.
Luego, por gestión del Intendente de Lanús Sr. Manuel Quindimil, en 1974 se cedieron unos terrenos y se produjo el traslado del CAC de Avellaneda al partido de Lanús, en la calle Pringles 1257, lugar que ocupa hasta la actualidad.
De esa forma, quedó instalado como Unidad Sanitaria de Oncología de Lanús, en mutua colaboración con el Hospital Vecinal (actual Hospital Narciso López) y una estrecha relación con la Municipalidad de Lanús.
En 1979 el Servicio Zonal de Oncología fue nombrado por el GATTS (Grupo Argentino para el Tratamiento de Tumores Sólidos), junto con los otros centros estatales y privados más prestigiosos del país, dirigido por el Dr. Roberto Estévez. Con aportes de la Cooperadora y de la Subsecretaría del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, se ampliaron las obras de la planta baja (primera etapa) en 1983, y la Unidad Sanitaria pasó a ser Centro Zonal de Oncología.
La segunda etapa se completó en 1984 con la inauguración de la internación, guardia y enfermería especializada. El prestigio de la institución y el desempeño de sus profesionales hizo que sea convocada a formar parte en 1985 del PRONACAM (Programa Nacional para el Tratamiento del Cáncer de Mama) y del IATGI (Grupo para el Tratamiento de Tumores Gastrointestinales). Así, el 1 de febrero de 1987 el Centro Zonal De Oncología pasó a ser Servicio de Oncología (con el nivel de Hospital Zonal) y la Dra. Iparraguirre fue designada Jefa de Servicio. En 1989 fue nombrada Unidad Docente de la Cátedra de Post-grado de Oncología Clínica de la Universidad del Salvador. Se incorporaron al laboratorio técnicas de marcadores tumorales, y en 1990 se amplió el Hospital de Dia para quimioterapia.
En 1992 se comenzó a trabajar con el método Elisa y anticuerpos monoclonales, y se convirtió en un laboratorio especializado de referencia en la zona sur del conurbano. El 6 de noviembre de 1992 asumió la Jefatura de Servicio el Dr. Aldo Castagnari, reemplazando de esta forma a la Dra. Iparraguirre. Se incorporó un mamógrafo y un ecógrafo, creando el área de imágenes. Se realizaron obras de ampliación edilicia, con la colaboración de la cooperadora y el Ministerio de Salud, ampliando el área de internación, área de aislamiento para neutropénicos febriles y sector para preparación de citostaticos. En el año 1993 se incorporó la unidad de Anatomía Patológica que rápidamente se constituyó en centro de derivación de casos.
En 1999, el Servicio Zonal de Oncología es nombrado Hospital Zonal Especializado de Oncología de Lanús por resolución del Ministro Dr. J.J Mussi. Durante el 2000 se construyó la segunda planta, inaugurada en diciembre del 2001 donde se instaló el laboratorio de anatomía patológica, farmacia, y el área administrativa, dando lugar a la ampliación en planta baja de la sala de espera y consultorios externos, así como también el número de camas en el área de internación, funcionando con 17 camas ( 2 de aislamiento), hospital de día, consultorio externos, guardia oncológica permanente, área de diagnóstico por imágenes, servicio social, anatomía patológica, laboratorio especializado y una seccional de banco de drogas.
En agosto de 2005 fue nombrado Director el Dr. Eduardo Diez quien asumió el cargo ejecutivo del Hospital en el mes de septiembre. Durante su gestión se completó las obras de reforma y ampliación de los consultorios externos del segundo piso (habitación de médicos de guardia, aula, dirección, sala de médicos y farmacia), se realizó la organización del área administrativa, enfermería, servicio de mantenimiento, médicos de guardias. Se lograron nuevas designaciones en las distintas áreas, así como también designación de un administrador. Se habilitan 2 camas de internación y 3 camas de cuidados intermedios, llegando a un total de 22 camas.
En 2008 se realizó una reforma total (edilicia y funcional de banco de drogas) pasando a depender el mismo del banco de drogas central del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, y funcionando este hospital delegación en Zona sur centralizando los trámites en zona VI. También se nombró una especialista en nutrición aportando mayor calidad de atención del paciente oncológico que padece diversas patologías, se consiguió además un equipo de radiología portátil para los pacientes internados y equipos de última generación para análisis de laboratorio.
Durante el 2009 se procedió a la informatización de las áreas de Banco de drogas, personal, administración, dirección y farmacia, se nombró una farmacéutica reorganizando el área correspondiente y el depósito. Se recibió además la donación de un mamógrafo GBA de última generación con biopsia estereotáxica. Es durante ese año que lograron las designaciones en el marco de la estructura orgánica funcional de la Ley 10.471.
En 2010 se instaló por primera vez en el servicio de oncología clínica un equipo de bioseguridad que permite la preparación de mediación para el hospital de día, y se amplió este con 7 sillones eléctricos para mejorar las condiciones de comodidad durante la quimioterapia. En 2011 se instaló en el área Biología molecular oncología equipos de última generación, primero en la región aplicado para la oncología clínica.
Desde el año 2011 a 2015 el Hospital continuó su crecimiento aumentado la dotación del personal, la adquisición de una ambulancia propia con su correspondiente chofer, un utilitario para trámites administrativos y transporte de insumos, digitalizando el área de mamografía, la adquisición de un autoclave para el área de esterilización, un carro de paro para el sector de internación, un cistoscopio con videocámara, automatización del área inmunohistoquímica de anatomía patológica, la adquisición de un freezer-80 grados que permite desarrollar un banco de tumores.A partir de diciembre del 2024 asumió la dirección del hospital el Dr. Alejandro López Presas, en los meses siguientes se ha actualizado la unidad de mama en red con los hospitales Perón, Narciso Lopez y Ana Goitia. Se ha incorporado la unidad de oncoginecología con realización del test de HPV. Se amplió el horario de consultas y Hospital de día al turno tarde. A la vez que se incorporó el comité con un “equipo interdisciplinario de violencia” para el abordaje de conflictos y violencias en el ámbito laboral. Organización de jornadas de difusión y prevención de enfermedades oncológicas, jornadas médicas y talleres para pacientes. Se incorporó además un mamógrafo de alta resolución con posibilidad de realizar biopsia por estereotaxia por sistema de vacío.
El Hospital Oncológico de Lanús continúa siendo mucho más que un edificio o una institución: es un espacio de esperanza y acompañamiento. En tiempos en que la salud pública enfrenta enormes desafíos, su existencia nos recuerda la importancia de cuidar lo colectivo, de sostener con esfuerzo y convicción el derecho a la atención digna para todos. Cada trabajador y trabajadora del hospital encarna ese compromiso diario, muchas veces silencioso, que hace posible que la salud no sea un privilegio, sino un bien común. En cada historia atendida, en cada gesto solidario, se renueva la certeza de que defender la salud pública es también defender la vida y la humanidad que nos une.


