11 de octubre: Día latinoamericano de lucha contra la obesidad

En el Día Latinoamericano de lucha contra la Obesidad, el ministerio de Salud bonaerense explica el impacto en la salud de esta patología en edades tempranas y la importancia de mantener acciones de prevención.

“La obesidad como patología compleja alcanza hoy fuertemente a la población infantil, abarcando todos los niveles socioeconómicos, en los que se observan los mismos patrones alimentarios”, afirmó el director provincial de Maternidad e Infancia, Juan Guillermo Salas.

En nuestro país, datos de la ENNYS (Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, 2005) sobre una muestra de niñas y  niños de 6 meses a 5 años una prevalencia de sobrepeso y obesidad de 9,8%, observándose variabilidad regional, alcanzando en la Región Pampeana el 11.5%. En nuestra Provincia a través de  la Encuesta nutricional realizada por la Dirección de Maternidad e Infancia en población de niñas y niños menores de 2 años durante el año 2015  se encontró una prevalencia de obesidad de 14,2%, siendo del 13,6 % en niñas y 14,8% en niños.

Por su parte, en niños escolarizados de 1ro y 6to grado  a los que se realizó el control de salud durante el año 2015 por los equipos de salud del Programa Nacional de Salud Escolar (Prosane) y sobre un total de 23.483  niñas y niños evaluados se encontró una prevalencia de sobrepeso y obesidad del 23.6% y  19.1% respectivamente .

LA OBESIDAD COMO PROBLEMA CONTEMPORÁNEO

La obesidad es un exceso de grasa corporal cuya magnitud y distribución condicionan la salud del individuo y que se genera por un desequilibrio de energía entre el gasto e ingreso energético diario durante un período de tiempo determinado. Sin embargo, esta observación por sí sola no explica a la obesidad, ya que la génesis de esta patología responde a una compleja interacción de factores genéticos, psicológicos, ambientales y socioculturales.

Este entorno obesogénico instalado progresivamente en los últimos años abona cotidianamente la aparición de esta patología modelando nuevos patrones de consumo que se caracteriza por baja ingesta de agua, frutas y verduras e incremento de alimentos de alta densidad calórica, grasas saturadas, sodio y azucares simples, principalmente de alimentos industrializados.

La aparición de esta patología en edades tempranas incrementa las probabilidades de su desarrollo en la vida adulta, constituyendo en sí misma un factor de riesgo  para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y  metabólicas a corto, mediano y largo plazo.

Por esta razón, para el equipo de nutrición Materno Infantil integrado por las nutricionistas María Laura Sansalone, Nadia Attie y Lis Martínez  “es imperante seguir trabajando en la línea de detección temprana de casos de sobrepeso y obesidad en niños, para la derivación y  la intervención oportuna con fortalecimiento de circuitos locales de abordaje clínico y nutricional en cada municipio y por otra parte es necesario continuar trabajando en la línea de prevención de la obesidad infantil, a través de las acciones sostenidas en materia de promoción de la salud”.

 

 

 

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