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Trastorno del Espectro Autista (TEA)

 

Cleffi Vilma Susana
Psiquiatra Infanto juvenil
Magister en Neuropsicofarmacología Clínica

Los Trastornos Generalizados del Desarrollo se caracterizan por presentar alteraciones cualitativas en el desarrollo en las áreas social, en la comunicación y alteraciones cognitivas, así como por un repertorio de conductas repetitivas , rígidas y estereotipadas, con intereses restringidos. En la mayoría de casos, el desarrollo es atípico o anormal,  siendo su evolución crónica.

Esta denominación  fue incorporada en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales en el año 1980 ( DSM III) y permanece como tal hasta el DSM IV TR(edición revisada) del año 2000. El Trastorno Generalizado del Desarrollo incluye varias entidades nosológicas : autismo, síndrome de Asperger y TGD no especificado, trastorno desintegrativo y sindrome de Rett ( este último se excluyó en el DSMV por tener etiología y curso definido (mutaciones en el gen MECP2);  también esta categoría diagnóstica de TGD fue incorporada en la CIE (Clasificación Internacional  de Trastornos Mentales, OMS), en 1992.

Actualmente se ha reemplazado el término TGD por el de Trastorno del Espectro Autista(TEA), apareciendo ya esta denominación en el recientemente publicado(en inglés)  DSM 5, cuyo enfoque es dimensional.

El mencionado trastorno desintegrativo de la infancia fue  descrito por Heller T, en 1908,  caracterizado por un periodo inicial de dos años de desarrollo normal, seguido, de un marcado deterioro con pérdidas significativas de las habilidades adquiridas en el lenguaje, en las relaciones sociales, en los hábitos de higiene y en las destrezas motoras.

El trastorno de Asperger, descrito por H Asperger en 1944, dentro del autismo de alto nivel de funcionamiento, se describe mas adelante.

El TGD No Especificado, se refiere a una cuadro atípico que no cumple con los criterios para los anteriores.

 Si bien los criterios diagnósticos del autismo se basan en una tríada sintomática (tríada de Wing),postulados planteados por Wing y Gould, en 1979, la primera descripción de Autismo fue realizada por Leo Kanner en 1943  quien identificó el cuadro clínico en 11  niños en quienes observó “inhabilidad congénita” para relacionarse con las personas,  estereotipias, conductas obsesivas, ecolalias  e inversión pronominal ,entre otros síntomas, y  además de considerar que dichas manifestaciones se correspondían con alteraciones tempranas del desarrollo y que seguramente podrían estar asociadas con factores genéticos.

En 1988, Lorna Wing propuso el término “Autistic Continuum”  que posteriormente, en 1996, se lo llamó “Autistic Spectrum Disorder”(Allen,1988) o “Trastorno del espectro autista” , concepto que describe al autismo como un trastorno dimensional, es decir, un “continuum”  que se extiende desde el trastorno autista de presentación más severa con ausencia de lenguaje, aislamiento y retardo mental, hasta el otro extremo del espectro con un nivel de alto funcionamiento, presentándose en el intermedio del espectro cuadros que comprenden los definidos por Lorna Wing “como un amplio continuo de trastornos con diversidad en su presentación clínica y con alteraciones cognitivas y neuroconductuales en común”.

La noción de espectro permite, por tanto, observar distintos grados de severidad en la calidad de interacción social, es decir una amplia gama de posibilidades conductuales.

Del extremo del espectro con aislamiento y ausencia de interés en las personas hasta el otro extremo en el cual el individuo es socialmente activo pero con fallas en su estilo de vinculación .

La tríada de Wing es:

1) Alteración en la interacción social
2) Alteraciones o déficits en la comunicación
3)Falta de flexibilidad en el razonamiento y comportamientos .

Detección temprana:

El Autismo es un trastorno del neurodesarrollo que se manifiesta precozmente, generalmente antes de los 3 años de edad.

La necesidad de la identificación temprana se basa en la evidencia de los últimos 10 años, siendo relevante que la intervención precoz, específica y personalizada permite facilitar la planificación educativa, intervenir en el medio familiar, aportar los tratamientos complementarios que se requieran,  disminuyendo las consecuencias de las alteraciones de la comunicación y la interacción social, mejorando de esta manera el pronóstico.

La Federación Estatal de Asociación de Profesionales de Atención temprana de España define atención o intervención temprana como “el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos.

Por tanto, la detección precoz del TEA tiene fundamental importancia por su relación íntima con la evolución clínica.

 Es el pediatra de cabecera quien evalúa de manera sistemática el desarrollo psicomotor del niño desde su nacimiento y es quien va a detectar los síntomas o signos de riesgo tempranos que permitirá la derivación  al profesional o  equipo especializado para su diagnóstico y tratamiento.

Antes de los 3 años de edad, el diagnóstico no siempre predice certeza, depende de la severidad de los síntomas, aún así puede ser de difícil diagnóstico diferencial con otras patologías tempranas, pero en todos los casos que se pesquisen signos de riesgo, se deberá intensificar el seguimiento e indicar las evaluaciones o intervenciones terapéuticas según las dificultades que se presenten.

No existe ninguna prueba o marcador biológico específico para el diagnóstico de autismo, este es clínico con variaciones evolutivas .

 Es importante que el pediatra realice una rutina de evaluación de los niños en riesgo:

1-      Vigilar el desarrollo (Grupo de Estudio de los Trastornos del Espectro Autista del Instituto de Salud Carlos III. Ministerio de Sanidad y Consumo, España)
2-       Valorar los aspectos prenatales y perinatales con mayor riesgo de Autismo
3-       Valorar los antecedentes de familiar directo con diagnóstico de TEA, niño adoptado, síndrome genético de frecuente asociación con autismo
4-      Valorar las pautas de desarrollo normal, con detección y seguimiento de

las alteraciones o retrasos, registrar (lista 1)

–     Los parámetros del desarrollo de la comunicación social   (lista 2)
–     Las preocupaciones de los padres, pues en un 60% de los casos son ellos quienes primero detectan anomalías en el desarrollo.(lista 3)Entre los 12 y 24 meses de edad, surgen las primeras sospechas, existiendo un problema serio cuando los padres no muestran preocupación, ya que en estos casos, la detección depende de la mirada del pediatra.

Lista 1-  

. Detección de comunicación social

9 meses

–      Sigue con la mirada cuando el cuidador señala y exclama: ‘¡mira el… (un objeto familiar)!’.    

12 meses (lo anterior más lo siguiente)

   –   Intenta obtener un objeto fuera del alcance, para lo que llama la atención del cuidador señalando, verbalizando y estableciendo un contacto visual (acción protoimperativa).
  – Balbuceo.
  – Gesticulaciones (señalar, hacer adiós con la mano).

15 meses (lo anterior más lo siguiente)

– Establece contacto visual cuando habla con alguien.
– Extiende los brazos anticipadamente cuando van a tomarlo en brazos.
– Muestra atención compartida (compartir el interés por un objeto o actividad).
– Responde de forma consistente a su nombre.
– Responde a órdenes simples.
– Dice ‘papá’ y ‘mamá’ con sentido.
– Otras palabras simples (16 meses).

18 meses (lo anterior más lo siguiente)

– Señala partes de su cuerpo.
– Dice algunas palabras con significado.
– Hace juego simbólico (muñecos, teléfono).
– Responde cuando el examinador señala un objeto.
– Señala un objeto, verbaliza y establece contacto visual alternativamente entre el objeto y el cuidador con la única intención de dirigir la atención del adulto hacia el objeto (acción protodeclarativa).
– Trae objetos a los adultos, simplemente para mostrarlos.

24 meses (lo anterior más lo siguiente)

– Utiliza frases de dos palabras.
– Imita tareas domésticas.
– Muestra interés por los otros niños.
– Frases espontáneas (no sólo ecolálicas) de dos palabras a los 24 meses.


Lista 2-  Indicadores de autismo típicos de la etapa de  18-36 meses, según Riviére

1. Sordera aparentemente paradójica. Falta de respuesta a llamadas e indicaciones.
2. No comparte “focos de atención” con la mirada.
3. Tiende a no mirar a los ojos.
 4. No mira a los adultos vinculares para comprender situaciones que le interesan o extrañan.
 5. No mira lo que hacen las personas.
6. No suele mirar a las personas.
7. Presenta juego repetitivo o rituales de ordenar.
8. Se resiste a cambios de ropa, alimentación, itinerarios o situaciones.
9. Se altera mucho en situaciones inesperadas o que no anticipa.
10. Las novedades le disgustan.
11. Atiende obsesivamente, una y otra vez, a las mismas películas de video.
12. Coge rabietas en situaciones de cambio.
13. Carece de lenguaje o, si lo tiene, lo emplea de forma ecolálica o poco funcional.
14. Resulta difícil “compartir acciones” con él.
15. No señala con el dedo índice para compartir experiencias (protodeclarativos).
16. No señala con el dedo índice para pedir (protoimperativos).
17. Frecuentemente “pasa por” las personas como si no estuvieran.
18. Parece que no comprende o que comprende “selectivamente”, sólo lo que le interesa.
19. Pide cosas, situaciones o acciones, llevando de la mano.
20. No suele iniciar las interacciones con los adultos.
21. Para comunicarse con él, hay que “saltar un muro”,es decir, ponerse frente a frente y producir gestos claros  y directivos.
22. Tiende a ignorar completamente a los niños de su edad.
 23. No “juega con” otros niños.
 24. No realiza juego de ficción: no representa con objetos o sin ellos situaciones, acciones, episodios, etc.
25. No da la impresión de “complicidad interna” con las personas que lo rodean aunque tenga afecto por ellas.

Lista 3

Filipeck y col (2000) describen las demandas más frecuentes encontradas como preocupaciones de los padres a nivel de la comunicación, en lo social y en el comportamiento.

 Algunas de las más frecuentes , también llamadas Alertas Rojas de Autismo, son:

En la comunicación:
• No responde a su nombre
• Retraso en el lenguaje
• En ocasiones parece sordo
• No señala ni dice adiós con la mano
• Ha dejado de decir algunas palabras que ya había aprendido

 En lo social:
• No sonríe a otros
• Parece que prefiere jugar solo
• Es muy independiente
• No mira a los ojos
• Está en su propio mundo
• Parece que no le importamos


En el comportamiento:
• Rabietas
• Es hiperactivo, no colabora
• Anda de puntillas
• No sabe jugar, usa repetidamente algunos juguetes
• Alinea objetos
• Es hipersensible a algunas texturas o sonidos
• Hace movimientos extraños

 Algunas de estas preocupaciones deben ser tomadas como verdaderos signos de alarma que son indicación Absoluta de una evaluación en profundidad:

– No sonríe al adulto  a los 6 meses
– Falta de balbuceo a los 12 meses
– Ausencia de gesticulaciones a los 12 meses (decir adiós con la mano, por ej)
– Ninguna palabra a los 16 meses
– No dice frases espontáneas de dos palabras a los 24 meses
– Cualquier pérdida en cualquier área, a cualquier edad

El Trastorno Autista es un cuadro sindromático,  de inicio muy temprano, pudiendo en algunos casos  observarse las primeras manifestaciones durante el primer año de vida, siendo esta la razón de realizar el seguimiento exhaustivo del desarrollo infantil.

La etiología del autismo es aún desconocida, se la considera de tipo multifactorial, con fuerte base genética, altamente heredable y de carácter poligénico con gran variación de intensidad en los fenotipos. Se han explorado entre 15 y 20 genes, que interactúan de diferentes formas, aportando cada uno de ellos una pequeña cantidad de riesgo y que solo cuando la cantidad supera un determinado umbral, se presenta el fenotipo completo.

El riesgo de alteraciones en hermanos de personas con autismo se presenta con una tasa de recurrencia del 2,2% pudiendo llegar hasta el 8% si se incluyen a todos los cuadros del espectro autista, y es mayor cuando hay dos miembros en la familia con TEA, pudiendo significar entre 50-75 veces el riesgo de la población general.

Se han sugerido que ciertos factores ambientales actúan sobre el genotipo y estos darían lugar a la expresión del fenotipo TEA. Entre los que deben tenerse presente las complicaciones obstétricas, que en muchos casos son consecuencia de anomalías propias del feto adquiridas en las primeras etapas del desarrollo embrionario, más que la causa del autismo, como sucede en un elevado porcentaje de partos distócicos de niños sin autismo; además de los agentes nocivos del medioambiente, etc

Como factores de riesgo también se han identificado: edad avanzada de los padres (más de 40 años), enfermedad psiquiátrica familiar (esquizofrenia, trastorno afectivo, otra), prematurez de menos de 26 semanas(Cheslack-Postava y col 2011), bajo peso al nacer, entre otros. (NICE,2011)

Menos del 10% de los casos están asociados con enfermedad médica o síndrome conocido

Los estudios neuropsicológicos en estos niños dan cuenta del déficit en las funciones ejecutivas (planificación, organización, flexibilidad, etc), y déficit en la teoría de la mente (mecanismo complejo que permite poder comprender el comportamiento social, poder ponerse en el lugar del otro)

A nivel cognitivo, se encuentra afectada la capacidad intelectual en aproximadamente el 70% de los casos, variando en su severidad, presentando aproximadamente en el 30% restante un Cociente Intelectual normal o incluso superior.

Datos recientes publicados en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad del  CDC (Centro para el control y la Prevención de Enfermedades), en marzo de 2014, y aportados por la Red de control del autismo y discapacidades del desarrollo en 11 sitios de investigación en EEUU, 2010, refieren una estimación de frecuencia de TEA  a los 8 años de edad de 1 de cada 68 niños (14,7 por 1000). Casi la mitad de ellos con una capacidad intelectual promedio o superior al promedio (CI mayor a 85), con una probabilidad 5 veces mayor en los varones que en las niñas de tener autismo. (American Academy of Pediatrics, 2014).

tea 1

 

Se llama “ autismo idiopático o primario” cuando se presenta sin síndromes o patologías asociadas, y “autismo sindrómico” cuando se presenta junto con algún otro trastorno, aunque  no se considera la causa del autismo, sino solamente como patologías asociadas. Cuando hay alguna enfermedad adicional es un autismo sindrómico, estos niños tendrían dos diagnósticos, el correspondiente al TEA y el de la patología asociada.

Se pueden encontrar:

– síndromes genéticos, metabolopatías, intoxicaciones, infecciones, alteraciones motoras , oculares y auditivas.

La epilepsia se presenta con mayor prevalencia que en la población general,y aún es más elevada en los casos que tienen discapacidad cognitiva.  Es un frecuente trastorno asociado presentando dos picos de incidencia: antes de los 5 años y a partir de la pubertad. Es importante remarcar que el Sindrome de West, un síndrome epiléptico temprano puede en hasta un 16% de los casos desarrollar autismo.

La asociación con una enfermedad, es importante reiterar, no significa que exista una relación etiológica entre ambos .

Entre los síndromes genéticos podemos mencionar algunos como más frecuentes:

– Síndrome de X –frágil
– Sindrome de Williams
– Esclerosis tuberosa
– Síndrome de PraderWilli
– Fenilcetonuria
-Sindrome velo-cardio-facial
– Neurofibromatosis
– Distrofia muscular
– Sindrome de Cornelia de Lange

El autismo también puede presentar comorbilidades  psiquiátricas , y entre ellas el trastorno obsesivo compulsivo, la ansiedad, el trastorno por déficit de atención , depresión y otros trastornos del estado del ánimo, especialmente en aquellos casos de autismo sin o con menor discapacidad intelectual como por ejemplo es el Trastorno de Asperger .
Clínica:

Las manifestaciones clínicas tempranas van a presentar diferencias según que se acompañe de discapacidad intelectual, ya que a los signos  propios del autismo se le agregan los del retraso global del desarrollo, pudiendo en las etapas tempranas ser difícil de diferenciar. El cuadro clínico será más evidente a menor edad dependiendo de la severidad del trastorno, cuanto más severos son los síntomas más tempranamente se ponen de manifiesto.

Los tres ítems sintomáticos:

1-     Alteraciones cualitativas en la interacción social:  no necesariamente ausencia de interacción social dependiendo del grado de severidad. Se pueden llegar a comportar como si las otras personas no existieran, o como si fueran objetos.

Puede haber desde marcado déficit en el uso de las conductas no verbales, como contacto ocular, en la expresión facial, la postura corporal y gestual, ausencia de gestos anticipatorios, especialmente en niños pequeños.
Ausencia de reciprocidad emocional o social, con expresiones emocionales inadecuadas de afecto, llanto y risas, ausencia de empatía.

2-     Alteraciones en la comunicación que van desde el retraso o ausencia de lenguaje hablado, sin compensación gestual hasta los que presentan lenguaje oral rico en contenido, sin alteraciones formales. Con escasa o sin intención comunicativa,  neologismos, inversión pronominal, ecolalia inmediata y demorada.

El lenguaje es estereotipado y repetitivo focalizado en su interés de elección.
Presentan déficit en la comprensión  de conceptos abstractos, ironías o dobles sentidos y pueden verse  alteraciones en el uso pragmático del lenguaje.

Responden de manera adecuada cuando la pregunta es simple y concreta y lo hacen con detalles innecesarios o cambian de tema cuando se les requiere la elaboración de un concepto.

3-     Alteraciones en los patrones de conducta: A nivel lúdico, carecen de juego espontaneo variado, creativo o de modo social adecuado a su edad, presentan fallas en la capacidad simbólica; el uso de los objetos es inadecuado,con particular y casi exclusivo interés por las partes del mismo.

Los juegos son reiterativos y peculiares como alinear, prender y apagar la luz, girar objetos,etc., siendo frecuente la atracción intensa hacia los objetos que giran, o hacen ruido.

Los niños de mas alto nivel verbal suelen tener un mundo fantástico centrado en un juego de tipo repetitivo y estereotipado.

Tienen una marcada tendencia a la infexibilidad e inmutabilidad, fuerte resistencia a los cambios,  con rituales y rutinas no funcionales.

Presentan estereotipias y manierismos motores repetitivos como ser aleteo de manos, movimiento de dedos de la mano o agitación de brazos . Posturas motoras anómalas, balanceo, caminar en puntas de pie, etc.

Otros comportamientos a resaltar:

A nivel sensorial tienen peculiaridades como la percepción  selectiva de determinados sonidos, reaccionan a algunos de ellos y no a todos, mostrando extremada sensibilidad e intolerancia, también les ocurre con los olores, sabores  o texturas con adherencia particular a alguna de ellas.

Manifiestan llamativa ausencia de la percepción del dolor,  situación que puede enmascarar afecciones médicas importantes, y en los casos severos expresan el dolor a través de reacciones catastróficas o estados de excitación.

No fijan la mirada en el interlocutor, la mirada es esquiva o miran de lado .

Pueden presentar conductas auto y heteroagresivas y reacciones catastróficas ante situaciones de cambios.

Se presentan algunos signos motores:

–           En general hay ausencia de simetría en los movimientos
–           Los reflejos suelen aparecer con modificaciones en relación a lo esperado
–           También el desarrollo motor progresa con diferencias a lo esperado
–           Las características típicas de la marcha (balanceo de brazos, armonía, etc) están frecuentemente ausentes en aquellos niños que desarrollan              autismo.

La severidad del cuadro es variable pero en todos los casos va a estar afectada en algún grado la interacción social, con deterioro en la comunicación

Diagnóstico:

En todos los casos de TEA el diagnóstico es clínico, y se basa en los criterios establecidos en el DSM o la CIE, evaluando a través de la observación directa o el registro de las alteraciones del comportamiento, no existe un marcador biológico específico para el autismo.

Las pruebas complementarias que se deben solicitar están determinadas por la búsqueda de una etiología específica o de un síndrome asociado.

El diagnóstico debe ser realizado por el profesional especializado en el área, siendo el pediatra el responsable de la detección temprana de síntomas o signos de riesgo y así facilitar el abordaje adecuado con la derivación inmediata.

Con respecto al diagnóstico varios autores (Howlin, Asgharian,2002; Cortez y Contreras, 2007) plantean que existe una demora aproximada en su realización entre 13 y 60 meses entre que surge la sospecha y se realiza el diagnóstico.

En los últimos años se ha difundido y validado a nivel internacional una escala de detección precoz, no diagnóstica,  orientativa, el Checklist for Autism in Toddlers(CHAT), o el modificado(M-CHAT) Modified Checklist for Autism in Toddlers para niños de hasta 2 años de edad, o la Q-CHAT .Consiste en una serie de preguntas a los padres referidas a las situaciones esperadas en los primeros 24 meses de vida.

Debe tenerse en cuenta tanto en la detección como en el diagnóstico, que los síntomas están influidos por los cambios o variaciones del ciclo vital, por lo que siempre se tendrá en cuenta la perspectiva del momento evolutivo ; y que en el caso del Síndrome de Asperger o el TEA de alto nivel de funcionamiento el diagnostico es más tardío por hacerse evidente su clínica a edad posterior. A pesar de ello, en todos los casos de TEA se afecta el funcionamiento adaptativo del sujeto .

(En la página del CDC, encontrará las guias de desarrollo). www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/autism/index.html

 

Datos de la Historia clínica resumiendo:

  1. Antecedentes familiares:

– presencia de enfermedades somáticas, psiquiátricas o alteraciones del desarrollo en la historia familiar que puedan ayudar al diagnóstico diferencial
– antecedentes de enfermedades médicas asociadas a retraso mental.
– antecedentes psiquiátricos , recurrencia en hermanos de niños con TEA , antecedentes de esquizofrenia o trastornos del humor

 2. Antecedentes personales:

– embarazo y parto
– desarrollo psicomotor, del lenguaje y afectivo: Deben registrarse los hitos mas importantes del desarrollo psicomotor, comunicativo y social
– Observación del niño: con especial atención en la interacción que desarrolla, en el juego solitario o compartido, interés por los objetos, etc

De las recomendaciones basadas en la evidencia deben tenerse presentes:

  • evaluación audiológica: los expertos han recomendado realizar esta evaluación en los niños que presentan retrasos del desarrollo del lenguaje y social, ya que los niños con autismo pueden parecer que presentan déficit en la audición.
    • estudios genéticos
    • estudios metabólicos
    • estudios neurológicos
    • pruebas de nivel de plomo
    • evaluación del lenguaje y la comunicación
    • evaluar el nivel de desarrollo psicológico / nivel cognitivo
    • evaluación de las habilidades motoras

El diagnóstico diferencial en los primeros años de la infancia es complejo por presentarse otras posibles patologías con compromisos conductuales. Pueden confundir cuadros de retraso mental (especialmente en los grados más severos), trastornos específicos del lenguaje, alteraciones sensoriales, etc

Lo más importante es que ante la detección de retrasos en las pautas del desarrollo, o alteraciones como las mencionadas en los puntos anteriores, no se debe esperar, sino derivar a la consulta temprana para su diagnóstico y tratamiento.

Como cuadro de características diferenciadas tenemos El Trastorno de Asperger (H Asperger en1944), y que a diferencia del autismo, no suele presentar retraso en la adquisición del lenguaje y el nivel cognitivo es normal o superior. Desarrolla un lenguaje precoz, con vocabulario rico y complejo, se suele decir que su lenguaje es “pedante”, muy formal, con prosodia  (en tono y modulación) de características particulares.

Sus  intereses son muy selectivos y poco frecuentes para su edad, con excesiva  información específica de los temas seleccionados a edad temprana, no muestra interés por las mismas cosas que los otros niños de su edad.

La alteración en la interacción social es menos evidente, aunque  presentan serias dificultades en la comprensión de los sentimientos y de la intencionalidad de los otros, por lo que fracasan en los intentos de vinculación  con ellos.  Son muy rígidos en la adherencia a las normas y tienen conductas sociales muy formales.

El diagnóstico suele ser más tardío, en edad escolar, por su desempeño menos evidente.

Tratamientos:

Como concepto fundamental cualquier alteración o retraso en las pautas de desarrollo , más allá del diagnóstico, requieren evaluación específica temprana para su posible intervención terapéutica. Espontáneamente no revierten y con la intervención precoz y adecuada, por la plasticidad neuronal, se pueden lograr los progresos en el desarrollo.

El abordaje terapéutico de los niños con trastorno del espectro autista tiene dos aspectos, el educativo y el terapéutico, según describe Misés debe ser articulado entre ambos y debe adecuarse a cada caso particular. Existe consenso a nivel internacional  sobre el tratamiento  de TEA, que debe ser multimodal  e interdisciplinario.

Los objetivos  principales del tratamiento son maximizar la independencia funcional y mejorar la calidad de vida del paciente, mejorar el desarrollo y el aprendizaje, favorecer la máxima socialización, así como disminuir las conductas perturbadoras , abordando a la familia y los docentes.(CAPyN, 2013)Los aspectos fundamentales a trabajar no serán los mismos si el niño es pequeño y sin lenguaje a si estamos frente a un adolescente , en cuyo caso se deberá poner mayor énfasis en el tratamiento de las habilidades sociales y las destrezas e intereses a desarrollar

Distintos tipos de abordajes terapéuticos

No farmacológico

1-     Educativo:  no solo referido a los aprendizajes académicos, incluye también la socialización, habilidades adaptativas, etc

2-     Terapéutico: con distintos tipos de abordajes:

– la intervención conductual tiene a su vez distintos tipos de terapia con diferentes abordajes que se focalizan en aspectos educativos, conductuales  y en la familia
– modelos basados en el desarrollo
– terapia del lenguaje
– terapia ocupacional
Médicos:

1-      Generales : requieren atención especial por presentar morbimortalidad aumentada. Las dificultades gastrointestinales frecuentes o las convulsiones, así como las autolesiones, infecciones, etc

2-      Psicofarmacológicas: si bien no son las intervenciones prioritarias, están indicadas para modificar las conductas o síntomas psiquiátricos perturbadores como ser irritabilidad, auto y heteroagresividad, crisis y reacciones explosivas entre otras.(CAPyN,2013)

Esquema del proceso de identificación y evaluación de los trastornos del espectro autista (Filipeck y col,2000)

1-      Despistaje del desarrollo (pediatra)

Evaluación inmediata:     aspectos    – social

-comunicación

-comportamiento

2- Interconsultas:     exámenes complementarios y derivaciones

3-  Evaluaciones específicas:

a-     Profesional especializado en el área

b-     estudios genéticos, metabólicos, etc.

4- Tratamientos específicos

BIbliografía

1- Guía de buena práctica para la detección temprana de los trastornos del espectro autista  J.M. Hernández a, J. Artigas-Pallarés b J. Martos-Pérez c, S. Palacios-Antón d, J. Fuentes-Biggi e,M. Belinchón-Carmona f, R. Canal-Bedia g, A. Díez-Cuervo h, M.J. Ferrari-Arroyo i,A. Hervás-Zúñiga j, M.A. Idiazábal-Alecha k, F. Mulas l, J.A. Muñoz-Yunta m, J. Tamarit n,J.R. Valdizán o, M. Posada-De la Paz p (Grupo de Estudio de los Trastornos del Espectro Autistadel Instituto de Salud Carlos III. Ministerio de Sanidad y Consumo, España) REV NEUROL 2005; 41 (4): 237-245 237
2- Diagnóstico precoz de los trastornos del espectro autista en edad temprana (18-36 meses)Dras. Márcia Cortez Bellotti de Oliveira* y María M. Contreras Arch Argent Pediatr 2007; 105(5):418-426
3- Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Trastornos del Espectro Autista en Atención Primaria. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad yPolítica Social. Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Trastornos del Espectro Autista en Atención Primaria Unidad de Evaluación de Tecnologías Sanitarias. Agencia Laín Entralgo de la Comunidad deMadrid; 2009. Guías de Práctica Clínica en el SNS: UETS Nº 2007/5-3.
4- Criterios actuales para la clasificación de los trastornos profundos del desarrollo Gabriela Garrido,Laura Viola Rev Psiquiatr Urug 2006;70(2):140-150
5- Identification and Evaluation of Children With Autism Spectrum Disorders Chris Plauché Johnson and Scott M. Myers October 29, 2007; Pediatrics 2007;120;1183
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7- Autismo. Espectro autistaAmaia Hervás, Luis Sánchez Santos.Psiquiatra infanto-juvenil. Directora del programa “Salud Mental Infanto-Juvenil”. Hospital Mutua de Tarrasa, Barcelona. Instituto Universitario Dexeus, Barcelona. 2Pediatra de Atención Primaria.Centro de Salud de Arzúa, Coruña
8- The Screening and Diagnosis of Autistic Spectrum Disorders Pauline A. Filipek, Pasquale J. Accardo, Grace T. Baranek, Edwin H. Cook, Jr.,Geraldine Dawson, Barry Gordon, Judith S. Gravel,8Chris P. Johnson,Ronald J. Kallen, Susan E. Levy,1 Nancy J. Minshew, Barry M. Prizant,Isabelle Rapin, Sally J. Rogers,1 Wendy L. Stone Journal of Autism and Developmental Disorders Vol. 29, No. 6, 1999
9- Practice Parameter for the Assessment andTreatment of Children and Adolescents With Autism Spectrum Disorder  Fred Volkmar, MD, Matthew Siegel, MD, Marc Woodbury-Smith, MD, Bryan King, MD,James McCracken, MD, Matthew State, MD, PhD, and the American Academy of Childand Adolescent Psychiatry (AACAP) Committee on Quality Issues (CQI) J. Am. Acad.Child Adolesc. Psychiatry, 2014;53(2):237–257.
10- Understanding Autism Spectrum Disorders (ASDs): An Introduction (Copyright © 2012 American Academy of Pediatrics)
11- The Pediatrician’s Role in the Diagnosis and Management of Autistic Spectrum Disorder in Children- American Academy of Pediatrics
12- Guía Argentina para el Tratamiento de los Trastornos del Espectro Autista(GATTEA) María Beatriz Moyano Mónica Alonso, Adriana Aspitarte, María Cristina Brío, Vilma Cleffi,Sebastian Cukier, María Teresa Grosso, Sylvia Subia. Colegio Argentino de Psicofarmacología y Neurociencia. (CAPyN)2013
13- Trastornos del espectro autista. American Academy of Pediatrics. HealthyChildren.org
14- NICE. Guia Clinica de Autismo- 2011
15- Autism Spectrum Disorder. J Fuentes, Bakare M, y col. IACAPAP Textbook of Child and Adolescent Mental Health . Chapter 2-  . 2012

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