Programa provincial de salud para la prevencin de la violencia familiar y sexual y la asistencia a las vctimas

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Fundamentacin
Segn el Informe Mundial de la OMS sobre la Violencia y la Salud, realizado en Ginebra, en el ao 2004, cada ao ms de 1,6 millones de personas en todo el mundo pierden la vida violentamente.
La OMS define a la violencia como "el uso deliberado de la fuerza fsica el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona, grupo o comunidad que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daos sicolgicos, trastornos del desarrollo privaciones".
En 1980 se establece la unidad de Salud de la Mujer de la OMS (WHD) para promover y coordinar las actividades de salud y desarrollo de la mujer en todos los programas de la OMS. El objetivo general de WHD es contribuir a la promocin y el mejoramiento de la salud y los derechos de la mujer, y a la elaboracin de programas y la formulacin de polticas en materia de salud que promuevan la igualdad y la equidad de gnero para la mujer en este campo.
Su trabajo actual est orientado a integrar una perspectiva de gnero en la investigacin, las polticas y los programas de salud, adems de aumentar los conocimientos sobre temas especficos de la salud de la mujer que han sido descuidados, como la violencia contra la mujer y la mutilacin genital femenina.
La informacin disponible a nivel mundial se centra en la violencia en la familia, la violacin y la agresin sexual, la violencia contra la mujer en situaciones de conflicto y desplazamiento, al igual que la violencia contra la nia. Asimismo, se exploran las consecuencias de la violencia en la salud de la mujer y la funcin que pueden desempear los trabajadores de salud pblica en los esfuerzos multisectoriales para poner fin a la violencia.
En los aos noventa la violencia contra la mujer surgi como centro de atencin e inters de las organizaciones internacionales.
En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprob la Declaracin sobre la Eliminacin de la Violencia contra la Mujer, Resolucin de las Naciones Unidas 48/104 (444). Esta define la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia basado en el gnero que tiene como resultado posible o real un dao fsico, sexual o psicolgico, incluidas las amenazas, la coercin o la privacin arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pblica o en la vida privada. " Abarca, sin carcter limitativo, "la violencia fsica, sexual y psicolgica en la familia, incluidos los golpes, el abuso sexual de las nias en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violacin por el marido, la mutilacin genital y otras prcticas tradicionales que atentan contra la mujer, la violencia ejercida por personas distintas del marido y la violencia relacionada con la explotacin; la violencia fsica, sexual y psicolgica al nivel de la comunidad en general, incluidas las violaciones, los abusos sexuales, el hostigamiento y la intimidacin sexual en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros mbitos, el trfico de mujeres y la prostitucin forzada; y la violencia fsica, sexual y psicolgica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra."
Tanto en la Conferencia Internacional sobre la Poblacin y el Desarrollo (CIPD) de 1994 como en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de 1995 en Beijing, las organizaciones de mujeres de distintas partes del mundo abogaron por la terminacin de la violencia basada en el gnero como problema de alta prioridad (479).
El Programa de Accin de El Cairo reconoci que la violencia basada en el gnero es un obstculo para la salud y los derechos reproductivos y sexuales de la mujer, y la Declaracin y Plataforma de Accin de Beijing dedic una seccin entera al tema de la violencia contra la mujer.
En marzo de 1994 la Comisin sobre Derechos Humanos design a la primera Relatora Especial sobre la Violencia contra la Mujer y la autoriz a investigar los abusos de los derechos humanos de la mujer (479).
En 1994 la Organizacin de Estados Americanos (OEA) negoci la Convencin Interamericana para Prevenir, Castigar y Erradicar la Violencia contra la Mujer. Desde 1998, 27 pases latinoamericanos han ratificado la convencin (82).
En mayo de 1996 la 49ava. Asamblea Mundial de la Salud aprob una resolucin (WHA49.25) en la que se declara la violencia como una prioridad de salud pblica (479). As mismo apoya las recomendaciones efectuadas en las conferencias internacionales previas para acometer el problema de la violencia contra la mujer y la nia y abordar sus consecuencias para la salud y exhorta a la accin concertada de los gobiernos.
En septiembre de 1998 el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reuni a 400 expertos de 37 pases para discutir las causas y los costos de la violencia en el hogar, y las polticas y programas para abordarla. El BID financia actualmente proyectos de investigacin y demostracin sobre la violencia contra la mujer en seis pases de Amrica Latina.
En 1998 UNIFEM lanz campaas regionales en frica, Asia y el Pacfico y Amrica Latina destinadas a llamar la atencin sobre el problema de la violencia contra la mujer en el mundo (502). UNIFEM tambin administra el Fondo Fiduciario en Apoyo de las Medidas para Eliminar la Violencia contra la Mujer, iniciativa que desde 1996 ha desembolsado US$ 3,3 millones para 71 proyectos en distintas partes del mundo (503).
En 1999 El Fondo de Poblacin de las Naciones Unidas declar que la violencia contra la mujer es "una prioridad de la salud pblica" (445).
La violencia contra la mujer est presente en la mayora de las sociedades pero a menudo no es reconocida y se acepta como parte del orden establecido. La informacin de que se dispone sobre el alcance de esta violencia a partir de estudios cientficos es todava relativamente escasa. Sin embargo, la violencia contra la mujer en el hogar se ha documentado en todos los pases y ambientes socioeconmicos, y las evidencias existentes indican que su alcance es mucho mayor de lo que se supona.
En distintas partes del mundo, entre 16% y 52% de las mujeres experimentan violencia fsica de parte de sus compaeros, y por lo menos una de cada cinco mujeres son objeto de violacin o intento de violacin en el transcurso de su vida. Es tambin sabido que la violacin y la tortura sexual son usadas sistemticamente como armas de guerra.
Es clara la necesidad de nuevas investigaciones sobre la conexin entre los aspectos de derechos humanos, jurdicos y econmicos y las dimensiones de salud pblica de la violencia.
Las mujeres tienen derecho a vivir una vida libre de violencias. Por lo tanto, la violencia contra las mujeres, en sus distintas expresiones, es una violacin grave a sus derechos humanos fundamentales.
La violencia contra las mujeres siempre tiene un impacto severo en su salud fsica y mental, y debe considerarse como un problema de salud pblica de primera prioridad.
Las mujeres deben tener acceso amplio y oportuno a la informacin y orientacin respecto a leyes e instrumentos que las protegen y cmo utilizarlos.
Las mujeres agredidas deben ser acogidas con prontitud, sensibilidad, respeto y empata por las distintas instancias encargadas de su atencin, en especial, por el personal de la salud, personal policial y judicial. Deben recibir, adems, los servicios necesarios para aminorar los daos a su salud integral y prevenir embarazos no deseados y contagio de infecciones de transmisin sexual, en caso de sexo forzado.
La violencia basada en el gnero debe ser enfrentada a partir de un enfoque multidisciplinario y multisectorial; su erradicacin debe constituir, adems, un compromiso de la sociedad en su conjunto en trminos de eliminar la "naturalizacin" de la violencia contra las mujeres y toda conducta discriminatoria que las afecte.
La decisin de proteger la salud integral de las mujeres a lo largo de todo su ciclo vital, defiende y promueve una cultura de paz, de igualdad y equidad como condicin central de la vida, integridad y salud de las mujeres y de la poblacin en general.
En todo el mundo, se ha calculado que la violencia contra la mujer es una causa de muerte e incapacidad entre las mujeres en edad reproductiva tan grave como el cncer y es mayor que los accidentes de trnsito y la malaria combinados.
Un cmulo de evidencias que se multiplica rpidamente indica que la experiencia de la violencia en la mujer tiene consecuencias directas no slo para su propio bienestar, sino tambin para el de sus familias y comunidades. Adems de huesos rotos, quemaduras de tercer grado y otras lesiones corporales, el maltrato puede tener consecuencias para la salud mental a largo plazo, como es la depresin, los intentos de suicidio y el sndrome de estrs postraumtico.
La violencia que incluye agresin sexual tambin puede causar enfermedades de transmisin sexual, embarazos no deseados y otros problemas de salud sexual y reproductiva. En el caso de la nia, las consecuencias para su salud pueden persistir en su vida adulta.
La violencia contra la mujer tambin puede tener repercusiones intergeneracionales. Por ejemplo, los varones que son testigos de las golpizas que sus madres reciben de sus compaeros tienen mayor probabilidad que otros nios de usar la violencia para resolver desacuerdos cuando sean adultos. Las nias que presencian el mismo tipo de violencia tienen mayor probabilidad que otras nias de establecer relaciones en las que sern maltratadas por sus compaeros.
Por lo tanto, la violencia tiende a transmitirse de una generacin a la siguiente.
Un paso necesario para romper esta cultura del silencio y opresin, es visibilizar ante la opinin pblica las distintas formas de violencia contra las mujeres: violencia domstica, violencia sexual, acoso sexual, violencia psicolgica, abusos y hostigamientos, violencia econmica, trfico de mujeres, etc., y su impacto directo en la salud integral de las mujeres agredidas.
La violencia domstica, la ms extendida de todas las expresiones de la violencia con base en el gnero, puede manifestarse por agresiones fsicas directas como golpes de diversa intensidad, con las manos, con instrumentos o armas; quemaduras; intento de ahorcamiento; abuso y violacin sexual. Y tambin por violencia psicolgica, a travs de ofensas, humillacin, coercin, descalificacin, chantajes, amenazas de tipo econmico o emocionales, control de lo que se dice o hace, de la forma en que se viste, de las amistades, de las relaciones con la familia, con los compaeros de trabajo, etc. En casos extremos, pero cada vez ms habituales, puede llegarse al asesinato de la mujer, o sea, cometerse un femicidio.
La mujer agredida, adems de las lesiones fsicas graves o menos graves, presenta baja autoestima, depresin, temor permanente, sentimientos de vergenza y humillacin, dependencia emocional hacia su pareja y temor al abandono, aislamiento. Asimismo, minimiza la extensin e intensidad del abuso que recibe y, al mismo tiempo, se siente culpable por lo que sucede.
La violacin, tambin un fenmeno muy extendido y que afecta a mujeres sin distincin de edad, raza o clase social, constituye la mayor expresin de poder de una persona sobre otra. Ms all de lo sexual, es un acto de dominacin y control que despoja a las mujeres de su dignidad y de sus ms elementales derechos humanos. A menudo las mujeres violadas se ven juzgadas ellas mismas como instigadoras de la violacin, ya sea por su forma de vestir, por caminar en lugares solitarios, peligrosos y a horarios imprudentes; o bien coloca en tela de juicio su conducta sexual anterior, lo que sin duda las revictimiza gravemente.
Depresin, ansiedad, alteraciones del sueo, pesadillas recurrentes, sentimientos de humillacin y autoculpabilizacin, problemas en el ejercicio de la sexualidad, posibilidad de embarazo y contagio de alguna infeccin de transmisin sexual, incluido el VIH/SIDA, son las principales consecuencias, aunque no las nicas.
Uno de los delitos que menos se notifica son los abusos sexuales hacia nias/os y en particular el incesto. La gran mayora de las vctimas de abuso sexual infantil son nias quienes son atacadas por varones mayores, frecuentemente sus padres, padrastros, tos o amigos cercanos de la familia. Estos hechos tienen tambin enormes repercusiones en su vida futura. Se ha comprobado que la victimizacin sexual a una edad temprana puede impedir que las nias se protejan a s mismas cuando llegan a su vida adulta, ya que tienen dificultades en considerarse personas con valor, dignidad y derechos.
El acoso u hostigamiento sexual es, por ltimo, una realidad que enfrentan muchas mujeres en el entorno laboral o educacional. Puede considerarse una forma de coercin sexual que se basa en el poder del acosador, y en su potencial para afectar el estatus econmico, laboral o acadmico de la vctima.
Aunque no necesariamente implica el uso de la fuerza, afecta el bienestar fsico y mental de la mujer, su autoestima, y su capacidad de relacionarse normalmente con otras personas. Algunos de los sentimientos que surgen ante un hecho de acoso son: ira, miedo, depresin, accesos de llanto, ansiedad, irritabilidad, baja autoestima, sentimientos de humillacin y alienacin, y un sentimiento de impotencia y vulnerabilidad.
En la provincia de Buenos Aires, durante 2005, hubo ms de 8800 denuncias en las comisaras de la Mujer y 123 homicidios consecuencia de la violencia familiar.
En la Ciudad de Buenos Aires, en el mismo perodo, se brind asistencia en los Centros Integrales a 3669 vctimas, segn datos de la Direccin General de la Mujer.
Los datos alarmantes en la provincia de Buenos Aires, nos reflejan que hay un delito sexual por da y que muere una mujer cada dos das.(octubre de 2006).
El problema de la violencia contra la mujer es enorme y preocupante. No hay respuestas fciles. El sector de la salud no puede resolverlo por s solo. Pero la sensibilidad y el compromiso pueden empezar a marcar una diferencia.
El sistema de atencin de salud juega un papel importante junto con muchos otros sectores, como los servicios judiciales, policiales y sociales. Sin embargo, los sistemas mencionados no estn en general preparados para abordar las consecuencias de la violencia o incluso reconocer los signos.
Los trabajadores de salud deben estar capacitados para reconocer los signos obvios de la violencia al igual que los ms sutiles y para satisfacer las necesidades de salud de la mujer en este sentido. Las personas que trabajan en la comunidad, los centros de salud y los consultorios pueden or rumores que una mujer est siendo golpeada o un menor abusado, o advertir pruebas de la violencia cuando la mujer se hace atender por otras afecciones.
Los que trabajan en los departamentos de urgencias en los hospitales pueden ser los primeros en examinar a una mujer lesionada por violacin o violencia en el hogar.
Ellos pueden garantizar que se asignen recursos para recoger datos, formular normas para mejorar la identificacin y el manejo del maltrato, adems de asesoramiento y sensibilizacin del personal. Pueden propiciar contactos interinstitucionales para desarrollar distintas respuestas a las necesidades de las mujeres y las nias maltratadas.
Desde una perspectiva de salud pblica, es igualmente importante que existan programas slidos de prevencin y servicios de apoyo legales y sociales bien coordinados.
Objetivos
Son objetivos del Programa Provincial de Salud para la Prevencin de la Violencia Familiar y Sexual y la Asistencia a Victimas:
Desarrollar acciones de prevencin con el fin de sensibilizar a la poblacin en general en el tema de violencia familiar y sexual y concientizar a las mujeres y nios en la defensa de sus derechos.
Desarrollar acciones de atencin y apoyo a las personas involucradas en hechos de violencia familiar y sexual.
Proponer el abordaje intersectorial de la problemtica, convocando a otras instancias de la gestin pblica, instituciones pblicas y privadas y organizaciones sociales.
Descripcin
El Programa Provincial de Salud para la Prevencin de la Violencia Familiar y Sexual y la Asistencia a Victimas se crea como rgano encargado de proponer polticas, convocar a la concertacin, disear y ejecutar en el mbito del Ministerio de Salud acciones de prevencin, atencin y apoyo a las personas involucradas en hechos de violencia familiar y sexual, contribuyendo as a mejorar la calidad de vida de la poblacin desde una perspectiva de gnero. Las acciones propuestas se realizarn en forma articulada con otras reas del Ministerio de Salud relacionadas con la salud mental, la prevencin, la promocin en la comunidad, la emergencia y la capacitacin de los equipos de salud.
Tiene cinco lneas de intervencin
1. Capacitacin de Profesionales de la Salud
2. Prevencin de la Violencia Familiar y Sexual
3. Atencin a las Vctimas de Violencia Familiar y Sexual
4. Investigacin y Registro
5 Articulacin interinstitucional
1 Capacitacin de Profesionales de la Salud
Se realizarn cursos de capacitacin para el personal de salud de hospitales y de los centros del primer nivel de atencin de las diferentes reas y servicios relacionados con la problemtica de la violencia:
Enfermera
Emergencias
salud mental
ginecologa y obstetricia
clnica mdica
pediatra
servicio social
Son objetivos de las capacitaciones
el abordaje interdisciplinario de la problemtica de la violencia familiar y sexual desde una concepcin integral de la salud y de la defensa de los derechos humanos.
la protocolizacin de las actuaciones ante casos de violencia familiar y sexual
el desarrollo de actividades de prevencin en el hospital y fundamentalmente en los centros de primer nivel, en el seno de la comunidad.
2. Prevencin de la Violencia familiar y sexual
Se prev la realizacin de Campaas de Sensibilizacin en el marco del Da Internacional de la Mujer (8 de marzo) y el Da Internacional de la No Violencia contra la Mujer,(25 de noviembre) en hospitales y centros de salud que incluyen acciones de movilizacin social (jornadas, ferias, festivales, reuniones de Mesas Multisectoriales y acciones de capacitacin (charlas, talleres).
Las campaas constituirn una estrategia comunicacional, que consiste en el diseo y difusin de spot, en medios de comunicacin televisiva, as como el diseo y difusin de cuas radiales, jingles publicitarios, tambin se distribuirn folletos informativos. La estrategia comunicacional consiste adems en participar en programas radiales, televisivos envo de notas de prensa, etc.
Se facilitar el desarrollo de proyectos de prevencin de la violencia con la comunidad a cargo de los equipos de hospitales y centros de salud.
3. Atencin a las Vctimas de Violencia Familiar y Sexual
a) Los Centros Emergencia Mujer CEM.
Se propiciar la creacin de equipos interdisciplinarios en los hospitales para la atencin de las vctimas de la violencia familiar y sexual. Estos equipos integrados por mdico/a, enfermero/a, psiclogo/a, trabajador/a social brindarn atencin tanto en la emergencia como en el seguimiento a largo plazo, con la finalidad de lograr la asistencia de las diferentes lesiones, el cese de los actos de violencia, facilitar el acceso a la justicia a las vctimas, as como promover su recuperacin emocional y social.
Las actividades de los profesionales sern efectuadas en base a protocolos.
Los derechos y obligaciones correspondientes a estas actuaciones son las emanadas del acto profesional, tanto en lo que concierne a la prestacin brindada como al registro de la misma.
b) Lnea de Emergencia 107. Se capacitar a los/las operadores de la lnea 107 para orientar en los servicios de atencin en el sistema de salud, ante situaciones de violencia de gnero y familiar; as como tambin informan acerca de los lugares donde deben llamar o dirigirse las personas que eventualmente consulten.
4. Investigacin y Registro de atencin en violencia familiar y sexual
El Programa cuenta con una lnea de intervencin de Investigacin y Registro, en la que se diseara y pondr en prctica un Sistema de Registro, a travs del cual se reporte el nmero de personas que acudan a diario a los servicios mencionados; as como determinadas caractersticas de los actos. Completan esta lnea de intervencin el diseo de diferentes trabajos de investigacin cuantitativa y cualitativa de manera de poder profundizar el diagnstico de la situacin a fin de facilitar el diseo de polticas que respondan a tan grave problemtica social.
5. Articulacin interinstitucional
Se propiciar el fortalecimiento de la articulacin interinstitucional, previsto en la Ley 12569. Debido a la gran cantidad de actores gubernamentales y sociales involucrados, es fundamental fortalecer los lazos de actuacin, entendiendo al Estado provincial como un agente de prevencin y atencin de la violencia, ms all del organismo que haya iniciado la actuacin en cada caso particular. Si bien el organismo responsable del programa provincial de violencia contra la mujer ser el encargado de convocar, fijar agenda, etc., l o la responsable del presente programa, ser la encargada por el Ministerio de asistir y facilitar las polticas de articulacin interinstitucional.