FUNDAMENTOS
El cáncer representa un factor de peso cada vez mayor en la carga de morbilidad mundial. Según la OMS cada ano se diagnostican 10 millones de nuevos casos y mas de 6 millones de muertes por cáncer. Hace dos anos, estos números eran 6 y 4 millones respectivamente (Tomatis y cols, 1990). Actualmente hay 24.6 millones de personas que padecen cáncer, y se calcula que en 2020 habrá 30 millones, fecha en que el cáncer podría matar alrededor de 10 millones de personas al año. Si la tendencia se mantiene, el numero de casos nuevos que se diagnostican aumentara de 10.9 millones en 2002 a 16 millones en 2020.
De los 10 millones de casos nuevos cada ano, 4.7 millones están en los países mas desarrollados, y cerca de 5.5 millones en los menos desarrollados, circunstancia que desvirtúa la imagen que hasta hace poco se tenia, acerca de que el cáncer era una patología prevalente en el desarrollo, ante el hecho concreto de que mas de la mitad del total se encuentra en los países mas pobres. Si bien es cierto que en los países desarrollados es la segunda causa de muerte, hay cada vez mas evidencia epidemiológica que puntualiza la emergencia de una tendencia similar en los países en desarrollo o aquellos “en transición” como los de medianos ingresos de Sudamérica y Asia.
Actualmente, es la causa del 12% de las muertes en todo el mundo, y se calcula que en el termino de 20 anos el numero se incrementara de 6 millones a 10 millones.
Según la OMS , hay 4 razones principales para el incremento de la mortalidad por cáncer:
disminución de muertes por enfermedad cardiovascular en países desarrollados
envejecimiento de las poblaciones; el cáncer es mas frecuente a mayor edad
aumento del consumo de tabaco en décadas recientes
cambios en la dieta, con incremento de la obesidad y disminución de la actividad física.
En los países desarrollados el cáncer representa aproximadamente el 20% de las muertes. Las infecciones y los problemas perinatales ocupan solo el 7% de la mortalidad total y están en disminución. En estos países, entre las mayores causas de muerte, el cáncer es una de las muy pocas cuya proporción está significativamente en aumento. En los países en desarrollo, representa el 10% de las muertes pero la incidencia esta creciendo. A medida que aumenta la expectativa de vida, la incidencia de enfermedades infecciosas disminuye y el cáncer toma cada vez mayor importancia.
Idealmente, el cuadro que describe la tendencia de una enfermedad debe realizarse a partir de datos de incidencia, es decir el numero de casos nuevos por unidad de población (usualmente 100.000 habitantes) por unidad de tiempo (usualmente un año). Estos datos solo pueden obtenerse a partir de registros de cáncer, muchos de los cuales son relativamente recientes. Por otro lado, se pueden utilizar los datos de mortalidad para analizar patrones geográficos y cambios temporales de la enfermedad, pero solo representan una incidencia indirecta, ya que no solo reflejan la incidencia sino también fallas de tratamiento y detección temprana.
Finalmente, e independientemente del pronostico, el diagnostico de cáncer se percibe como un evento que amenaza la vida, y aproximadamente un tercio de los pacientes experimentan distintos rangos clínicos de ansiedad o depresión. Sorprendentemente, la severidad de la enfermedad, el pronostico o el tipo de tratamiento no parecen tener mayor impacto en el ajuste psicológico. El cáncer también impacta de la misma manera, si no mas, a la familia y los amigos, provocando disminución de los ingresos, aislamiento social, tensiones familiares y efectos adversos en la vida cotidiana. Por ultimo, los miembros del equipo de salud no dejan de pagar un costo al ver a sus pacientes sufrir y morir sin posibilidad de hacer por ellos todo lo que quisieran.