MAL DE PARKINSON
Talleres para pacientes
Desde
hace un año, un grupo de profesionales del hospital
"Alejandro Korn" de Melchor Romero realiza un
Taller gratuito para Pacientes con Mal de Parkinson. Esta
enfermedad, que se caracteriza por el temblor, la rigidez
y la pérdida de la movilidad, afecta a 2 de cada
1000 personas. Entre los mayores de 80 años la proporción
alcanza a 1 de cada 50. A través de la danza, la
plástica y el trabajo terapéutico, los pacientes
aprenden a reforzar sus capacidades. La iniciativa constituye
una experiencia inédita en la provincia y, entre
sus objetivos, prioriza el de evitar los cuadros de depresión
severa que suelen acompañar al deterioro físico.
Todos
los martes, a partir de las 8 de la mañana, un grupo
de pacientes que padecen la enfermedad de Parkinson concurre
al hospital Alejandro Korn. Allí, un equipo interdisciplinario
formado por neurólogos, psicólogos, profesores
de danza, plástica y una fonoaudióloga los
espera para realizar una rutina de trabajo integral, que
excede la mera entrega de medicamentos y los controles de
consultorio.
El mal de Parkinson es un trastorno cerebral que afecta
la producción de dopamina, una sustancia que se genera
en determinadas células y estructuras del sistema
nervioso central y que se relaciona con la transmisión
de impulsos. Hasta el momento no se conocen sus causas,
y si bien se emplean tratamientos que permiten disminuir
el temblor y los trastornos en el movimiento, aún
no existen medicamentos que permitan curarla ni evitar su
avance progresivo.
A la hora de dar impulso al taller, los profesionales del
hospital de Melchor Romero tuvieron en cuenta un concepto
que, en la clínica neurológica, se conoce
como kinesias o fenómenos paradojales: "se ha
observado que pacientes con Parkinson que están imposibilitados
de moverse, bajo el influjo de ciertas circunstancias comienzan
a caminar. La literatura médica da cuenta de que
en una reunión social por ejemplo, ante la música
o frente a la posibilidad de expresarse de otra manera,
el paciente puede vencer algunas limitaciones propias de
la enfermedad, aunque luego, vuelve experimentar los síntomas",
explica José Luis Dillon, jefe del servicio de Neurología
y uno de los creadores del Taller.
Terapia
alternativa
Si bien existen grupos terapéuticos y talleres de
rehabilitación para complementar el tratamiento medicamentoso
del Parkinson, la modalidad de taller en la que se incorporan
actividades artísticas y psicoterapéuticas
resulta inédita en la provincia.
El hospital Alejandro Korn proporciona el tratamiento y
los estudios de rutina, en forma gratuita, a 40 pacientes
con Parkinson. Pero la idea de "hacer algo más",
como señalan los creadores de esta iniciativa, se
potenció con los testimonios de las personas que
se asisten en el nosocomio: "ellos relatan que, de
acuerdo a como se encuentren emocionalmente, el temblor
aumenta o disminuye. Y, en todas las entrevistas que nosotros
realizamos, señalaron como inicio de la enfermedad
una situación traumática", comenta Graciela
Negri, psicóloga y jefa del hospital de Día
del establecimiento.
El abordaje psicológico se centra, entonces, en trabajar
sobre el impedimento que genera la enfermedad: "tratamos
de que puedan aceptarlo y discernir qué parte de
la imposibilidad para efectuar actividades es real y qué
parte está motivada por cuestiones de índole
psicológica; porque suele suceder que cuando se sienten
excesivamente observados, el impedimento para efectuar movimientos
aumenta. En cambio, cuando se olvidan de la enfermedad pueden
realizar ciertas tareas sin dificultad", señala
Negri.
El taller, que funciona en el pabellón del hospital
de Día del Alejandro Korn, reúne pacientes
de Brandsen, La Plata, Abasto, Florencio Varela, Berazategui
y otros distritos del conurbano. Inician la rutina de trabajo
con una fonoaudióloga, porque la enfermedad también
provoca un trastorno en la emisión de la voz, tornándola
monocorde y baja. Luego, almuerzan en el hospital para continuar
con la sesión de psicoterapia grupal y las actividades
artísticas.
Parkinson
y depresión
Los
especialistas señalan que, en los pacientes con Parkinson,
a la pérdida de control muscular suele sumarse un
cuadro severo de depresión, ya que la dopamina se
relaciona en ciertas áreas cerebrales con el placer
y el humor.
En este sentido Dillon agrega que "si bien la merma
de esta sustancia incide en los cuadros depresivos, estos
se acentúan por la vivencia que experimentan los
pacientes, ya que la inmovilidad progresiva va configurando
un modelo de vida que se caracteriza por el aislamiento
y la pérdida de autoestima".
Además, la disminución de las capacidades
motoras redunda, en la mayor parte de los casos, en la pérdida
del trabajo y en la imposibilidad de desarrollar actividades
que, hasta el momento, resultaban cotidianas: "el que
era albañil ya no puede serlo, la que era costurera
tampoco y esto, a su vez, provoca un trastorno de identidad,
se plantean interrogantes tales como quién soy, qué
hacía y qué puedo hacer ahora", explica
Negri.
Para encontrar respuestas y mejorar la calidad de vida de
los pacientes, el trabajo en el grupo terapéutico
se basa en fomentar la aceptación de la enfermedad,
reforzar las capacidades psicomotrices e intercambiar experiencias
entre personas que atraviesan situaciones similares.
"Saber que pueden venir a bailar un tango, una chacarera
o a hacer un dibujo les permite recuperar parte de su seguridad
y saber que hay cosas que aún pueden hacer",
concluye Negri.
| Tratamientos
para la enfermedad de Parkinson |
El
primero en describir las manifestaciones de este trastorno
cerebral fue el médico inglés James
Parkinson, a principio del siglo XIX. A partir de
entonces, se inició la búsqueda de un
tratamiento que disminuyera los temblores y la pérdida
de la motilidad.
Recién a mediados del siglo pasado se descubrió
la relación entre los síntomas del mal
y la merma de dopamina, una sustancia que se produce
a nivel del sistema nervioso central. A fines de la
década del ´60, el hallazgo de un sustituto,
la Levodopa, permitió constituir un tratamiento
que, si bien no logra curar la enfermedad, disminuye
sus manifestaciones.
Recientemente, a partir de un proyecto de la Universidad
estadounidense de Emory, se implementó un nuevo
procedimiento quirúrgico llamado subtalamotomía.
Hasta ahora, la cirugía más utilizada
para mejorar la calidad de vida de estos pacientes
consistía en aplicar una técnica de
estimulación del núcleo subtalámico,
mediante el implante de microchips.
La nueva cirugía consiste en anestesiar ese
núcleo progresivamente hasta destruirlo, con
lo cual se obtienen los mismo resultados pero con
menores efectos adversos a largo plazo y a menor costo. |
| Una
enfermedad de adultos |
La
edad promedio de aparición del mal de Parkinson
se ubica a los 60 años, no obstante, 1 de cada
7 pacientes desarrollan los síntomas de la
enfermedad antes de los 40. En cuanto al género,
se cree que afecta a hombres y mujeres por igual,
aunque algunos estudios sugieren que los varones son
más propensos.
Por lo general, el diagnóstico se realiza a
partir del examen clínico, aunque algunos estudios,
como la resonancia magnética, pueden contribuir
a corroborarlo. Los principales síntomas de
la enfermedad son
- Rigidez muscular
- Pérdida del equilibrio
- Trastornos en la marcha
- Dificultad para realizar cualquier movimiento
- Temblor y dolores musculares
- Reducción de la capacidad gestual
- Voz monocorde y de bajo volumen
- Dificultad para comer, escribir o realizar actividades
que impliquen destreza motriz fina. |
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