LAS CONTRACTURAS MUSCULARES
De
cada diez pacientes con diagnóstico de enfermedades
inflamatorias, cuatro poseen contracturas musculares. El
estrés y la depresión son los factores desencadenantes
más importantes. Aunque no es grave produce dolor.
Es más frecuente en mujeres y, últimamente
se observan también cuadros de fibromialgia en niños.
"Se
ha observado un aumento de las consultas por contracturas
musculares, tanto a nivel hospitalario como a nivel privado
y está relacionado generalmente a cuadros de estrés
y diferentes problemas que estamos sobrellevando",
explica Juan Carlos Marcos, jefe del servicio de Reumatología
del Hospital San Martín de La Plata, haciendo referencia
a la crisis que está atravesando nuestra sociedad.
Esta enfermedad, también conocida como fibromialgia
o reumatismo de partes blandas, consiste en el acortamiento
y pérdida involuntaria de la elasticidad de un músculo,
expresándose de manera inconsciente y espontánea,
y aunque suele ser dolorosa, no reviste de gravedad.
"También en personas poco acostumbradas a desarrollar
esfuerzos puede desencadenarse una contracción al
efectuarse algún movimiento violento o inesperado",
explica el especialista. Además, las personas mayores
son susceptibles de sufrir este tipo de dolencias, debido
a que existe una pérdida general de elasticidad en
todas sus articulaciones y grupos musculares, que forma
parte del proceso de envejecimiento.
Martín Rébora, médico del mismo servicio,
afirma que "por el músculo pasan capilares sanguíneos
y terminaciones nerviosas que lo impulsan a elongarse y
acortarse. Cuando el tono muscular aumenta, esos capilares
y terminaciones se comprimen impidiendo la transferencia
normal de nutrientes y estímulos nerviosos, produciéndose
así los nudos dolorosos, que son contracturas musculares
localizadas, las cuales pueden ser originadas por episodios
tensionales".
Por lo tanto, las situaciones de estrés y tensión
emocional son factores muy importantes para desencadenar
esta enfermedad, y se cree que el aumento de las consultas
se debe a las tensiones provocadas por la situación
que les toca vivir a los argentinos de hoy.
"El gran porcentaje de pacientes son de sexo femenino
-comenta Dora Pereira, jefa del servicio de Reumatología
del Hospital Gutiérrez de La Plata-, sobre todo en
aquellas que poseen entre 20 y 45 años. Sin embargo,
a pesar de que actualmente se han realizado varios estudios
científicos no se puede establecer ninguna causa
de esa mayor afección".
Un estudio israelí marca un aumento de incidencia
de contracturas en niños de entre 9 y 12 años
y "aunque se ha buscado la causa de este aumento, todavía
no se sabe", concluye Pereira.
Diferentes
manifestaciones
Para
realizar el diagnóstico de esta patología,
la especialista explica que "al tratarse de una enfermedad
de naturaleza desconocida, se deben hacer diagnósticos
diferenciales con otras enfermedades inflamatorias de sintomatología
similar. Muchas veces se los confunden con artritis reumatoidea
o alguna otra enfermedad reumática y entonces son
tratados innecesariamente con algún medicamento".
Aparte del dolor muscular se tienen en cuenta otras manifestaciones
que intervienen en el proceso, como trastornos en el sueño,
rigidez matinal, parestecias (sensación de cosquilleo
u hormigueo habitualmente en manos y pies) y episodios de
diarreas o de constipación. Además hay que
saber si el paciente presenta cuadros de estrés o
de depresión, que constituyen dos de los desencadenantes
más importantes para el desarrollo de esta enfermedad.
Otros factores que favorecen a las contracturas consisten
en: la falta de un plan de ejercicios adecuado y las malas
posturas sobre todo durante el trabajo, donde las personas
pasan horas sentados. "Estamos viendo, por ejemplo,
contracturas de los músculos del brazo -explica Marcos-
y esto se debe al uso del mouse de la computadora. Con la
tecnología moderna aparecen otros cuadros y otros
síntomas".
Las zonas del cuerpo con mayor predisposición a contraerse
en general son: columna cervical, cuello, la zona que está
entre los hombros, espalda, cintura, bordes de las articulaciones
de la cadera y rodillas. Estas, pueden ser detectadas mediante
la palpación de los llamados "Puntos Dolorosos"
de la Fibromialgia.
Tratamientos
para aliviar o eliminar la fibromialgia
Dora
Pereira comenta que "en primer lugar, es fundamental
la educación del paciente, que conozca en qué
consiste la enfermedad que tiene, que es crónica,
es decir que la va a tener durante un tiempo, cuáles
son los pasos a seguir".
Luego, para recuperar la movilidad de los músculos
y aliviar el dolor que producen las contracturas, existen
diferentes tratamientos, uno físico y otro farmacológico,
y su indicación va a depender de cada paciente y
de cada cuadro. El tratamiento físico consiste en
diferentes terapias como la kinesiología o la fisioterapia,
de acuerdo al grupo muscular que esté afectado. La
fisioterapia consiste en la aplicación de agentes
físicos naturales como medida de tratamiento (calor,
agua y masajes en la zona afectada). También, dentro
del tratamiento físico, se indica la realización
de un plan de ejercicios como la gimnasia de relajación
y elongación muscular, además de caminatas.
"Un deporte que le recomendamos a todos los pacientes
con esta patología es la natación -advierte
Pereira- ya que es uno de los más completos".
A su vez, Marcos explica que "en los países
muy desarrollados la rehabilitación acuática,
no sólo de la fibromialgia sino de muchas de las
enfermedades reumáticas, se está utilizando
permanentemente. Y en este momento, diversos médicos
de La Plata la están empezando a implementar".
Por último, y como complemento al tratamiento físico,
existe el farmacológico, que tiene que ver con el
suministro de medicamentos. "Entre ellos -señala
la doctora- se encuentran los antiinflamatorios, los analgésicos
para aliviar el dolor, y depende cada paciente y previa
consulta con un psicoterapeuta, se recetan antidepresivos
y ansiolíticos. Pero por sobre todo es fundamental
educar al paciente para que siga un buen tratamiento físico
y poder manejar de la mejor forma esta enfermedad".
Los especialistas coinciden en que es fundamental la consulta
al médico ya que la fibromialgia, si bien no reviste
gravedad, es una enfermedad crónica, "y si no
se trata debidamente, el paciente va a estar cada vez más
dolorido, más depresivo y va a estar cada vez más
predispuesto a las malas relaciones familiares y laborales".
Además, como consecuencia, puede agravarse el malestar
de ese paciente con visión borrosa, fatiga, sensación
de vértigo y falta de aire.
Los masajes
Son uno de los elementos más útiles para aliviar
el dolor de las contracturas y recuperar la movilidad de
los músculos. La fricción que proporciona
el masaje aumenta el flujo sanguíneo, lo que favorece
y acelera la reparación de los tejidos.
Su aplicación debe realizarse de forma gradual, con
la yema de los dedos pulgares, y con suficiente intensidad
para friccionar los tejidos musculares. Además, para
facilitar el deslizamiento de los dedos es recomendable
la utilización de algún aceite o lubricante.
Sin embargo, los especialistas recomiendan que primero se
realice una previa consulta al médico para que pueda
indicar el tratamiento adecuado según el grupo de
músculos afectados en cada paciente y de esa forma
prevenir que el cuadro se agrave.
¿Cómo
prevenirla?
Hoy es muy común que el tono muscular se potencie
y contraiga con el estrés, la frustración,
la angustia, la tensión nerviosa que provoca la inestabilidad
laboral y familiar. Por eso, Juan Carlos Marcos, ante estas
situaciones, recomienda que "para prevenir la fibromialgia
es necesario tratar de vivir sanamente, evitando las situaciones
que le puedan provocar tensión o estrés, además
de hacer el mayor deporte que uno pueda pero, en lo posible,
no competitivo.
También es fundamental la realización de ejercicios
de estiramiento y fuerza de los músculos para resistir
mejor las malas posturas habituales, aunque también
hay que tratar de corregirlas.
Por último, los especialistas coinciden en que la
consulta al médico es importante para aplicar el
tratamiento indicado y no sobremedicar. Y además
porque a veces pasan desapercibidos cuadros importantes
de reumatología creyendo que es una fibromialgia
y no se realiza el tratamiento adecuado. |
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