CÁNCER DE PIEL
Cuando llegan los días de calor aumenta el
riesgo de las enfermedades relacionadas con el sol como
el cáncer de piel. En nuestro país, cada tres
nuevos casos de cáncer, uno es de piel y por eso
es el más frecuente. El daño solar es acumulativo
y el 70 por ciento de esa acumulación se produce
antes de los 18 años. Con la detección precoz
se evita el desarrollo de la enfermedad.
Esta
enfermedad tiene que ver con la alteración
de las células de la piel, las cuales proliferan
en forma desordenada y van adquiriendo características
agresivas. Cuando traspasan la piel se pueden diseminar
por sangre y distribuirse o afectar a otros órganos
(metástasis).
Existen diferentes factores que desencadenan esta enfermedad,
pueden ser hereditarios, como antecedentes familiares de
cáncer de piel, pero principalmente están
los ambientales como la radiación ultravioleta a
través de la exposición solar y las camas
solares.
Se trata de una enfermedad que, si se detecta precozmente,
puede curarse. Para eso es importante, entre otras medidas,
observar las lesiones que aparecen en la piel. Esta
es la diferencia que tiene con respecto a otros cánceres
-aclara la especialista-, ya que al tener sus lesiones visibles,
al observar cualquier cambio en su tamaño o en su
color, uno puede acudir inmediatamente al médico.
Por eso es fundamental la realización periódica
de un autoexamen de la piel.
Existen
varios tipos de cáncer de piel
Los
más frecuentes son el Carcinoma Basocelular, que es el más común
y el menos invasivo y afecta generalmente a los adultos
de piel, pelo y ojos claros, que no se broncean fácilmente.
Aparece como una pequeña sobreelevación o
una herida que no termina de curar y puede ulcerarse , localizada
en cabeza, cara, hombros. Si una lesión no
cicatriza en tres semanas hay que prestar
atención. El tumor va creciendo lentamente durante
meses o años y, si no se trata debidamente, aunque
no produzca metástasis, puede extenderse más
allá de la piel, al hueso subyacente, causando un
daño local considerable.
Luego está el Carcinoma Espinocelular que, a diferencia
del anterior, es agresivo ya que puede
dar metástasis.
Aparece como sobreelevaciones verrugosas o erosiones rojas
por lo general en el reborde de la oreja, cara, labios y
boca. Al igual que el basocelular, el espinocelular
también puede curarse en la mayoría de los
casos si es tratado oportunamente.
Por último encontramos el Melanoma que si bien no
es el más frecuente, es el más agresivo de
los cánceres de piel. Es el más peligroso
y se lo relaciona con los lunares. Es
altamente invasor ya que traspasa rápidamente las
capas de la piel, va creciendo en profundidad diseminándose
fácilmente produciendo metástasis a otros
órganos. Se origina en los melanocitos (células
de la piel que producen el pigmento protector contra el
sol). Estos tumores pueden aparecer sin aviso pero también
puede comenzar sobre un lunar.
La detección precoz evita la enfermedad
Hay
que tomar conciencia que influye para el desarrollo del
cáncer de piel "no solamente la quemadura de
sol, el ponerse rojo o ampollarse, sino también la
acumulación es un daño para toda la vida",
remarca Alicia Rositto.
Para evitar que se desarrolle la enfermedad es fundamental
tomar medidas de prevención. Una de las más
importantes es el autoexamen del cuerpo. Lo ideal
es realizarlo mensualmente, crear el hábito
de revisarse para conocerse sus lesiones y observar si existen
mínimos cambios en ellas. Hay que hacerlo en forma
ordenada, comenzando por la cara, el cuero cabelludo -para
esto puede ayudar otra persona-, la parte anterior, la parte
posterior del cuerpo, manos, uñas, toda la parte
genital, revisarse los pies y también entre los dedos.
A veces es necesaria la utilización de un espejo.
Lo importante es hacer un examen minucioso para detectar
cualquier cambio en las lesiones o lunares o simplemente
la aparición de alguno nuevo.
Otros signos de alarma son sangrado, picazón, molestias
o dolor, hinchazón, aumento de la consistencia y
progresión del color de un lunar a la piel adyascente.
Sin embargo no todo cambio implica un cáncer
de piel ya que a veces, son nada más que procesos
inflamatorios, aunque igualmente se sugiere la consulta
al especialista.
Como se explicó anteriormente, el melanoma es un
tumor altamente peligroso pero tomado a tiempo puede
curarse , por eso la insistencia
del diagnóstico precoz para realizar un tratamiento
adecuado. Se tiene que empezar a sospechar de su existencia
cuando es un lunar que aparece de golpe y es oscuro (va
desde el marrón, el gris, el rojizo o blanquecino).
Además crece rápidamente y adquiere un tamaño
que puede ser mayor a los seis milímetros.
La acumulación de rayos UV es peligrosa
La radiación ultravioleta (UV) se acumula en la piel
a través del tiempo. Por eso hay que cuidarse de
no exponerse al sol en los horarios en los que los rayos
llegan a la Tierra en forma más perpendicular siendo
de esta forma más nocivos para nuestra salud, es
decir entre las 10 de la mañana y las 15 horas. La
especialista señala que "los días nublados
la radiación ultravioleta traspasa la capa de ozono
en un 80 por ciento, que está cada vez más
delgada y por lo tanto nos protege cada vez menos".
Sobre todo los chicos (desde el nacimiento hasta los 20
años) ya que por sus diferentes actividades, son
lo que están más expuestos al sol.
Esta acumulación de rayos ultravioleta a través
del tiempo, va modificando la estructura de las células
y la producción de ellas. Entonces esa piel
se va alterando en su celularidad, en sus fibras colágenas,
en sus fibras elásticas y de esta manera la piel
no se puede recuperar, quedando predispuesta a ciertas modificaciones
y producir cáncer de piel.
Mientras estamos expuestos al sol hay que protegerse con
gorros, usar anteojos con filtro de rayos ultravioleta,
ponerse ropa de trama cerrada y utilizar cremas y pantallas
solares. "Con respecto a las cremas protectoras, en
los envases debe decir FPS (Factor de Protección
Solar) y para que nos proteja de los rayos nocivos del sol,
la numeración que debe figurar es mayor a 15".
La forma de aplicación es colocando una capa gruesa
en toda la piel expuesta al sol por lo menos veinte minutos
antes a la exposición solar y repetirse cada dos
horas. Hay que tener en cuenta que
hay que volver a aplicarse la pantalla protectora luego
de cada baño en la pileta o en el mar, y si la persona
transpira mucho debe repetir la aplicación antes
de las dos horas.
Con respecto a los bebés no es conveniente
exponerlos al sol directamente, recomendando sacarlos en los horarios donde el sol sea menos
agresivo, colocándoles ropa adecuada, incluyendo
el uso de gorros. La utilización de pantallas o cremas
protectoras debe hacerse con precaución puesto que
la piel absorbe las sustancias químicas que traen
esas cremas, pudiendo ser nocivas si la cantidad aplicada
es excesiva.
En aquellas personas que han estado expuestas durante muchos
años al sol se le producen manchas en la piel, estas
manchas se denominan queratosis solares. Se observan por
lo general en los adultos, en las zonas del cuerpo que están
más expuestas, como en el dorso de las manos, cara,
orejas y en los calvos en la zona de la frente. Son manchas
marrones, como si fueran grandes pecas. Es importante destacar
que las queratosis solares "no son manchas de la vejez
sino que son producidas por la radiación solar y
que son lesiones precancerosas. Por lo tanto hay que tratarlas
para evitar que en algún momento pueda desarrollarse
un cáncer de piel.
Realizar el tratamiento es fundamental para detener o atenuar
la enfermedad, pero va a depender de cada lesión.
En general consiste en una pequeña cirugía
en donde se extrae la lesión. También, en
algunos casos de carcinomas basocelulares pueden utilizarse
otros métodos como la electrocoagulación y
curetaje.
| El
ABCD del melanoma |
Los siguientes son signos de alarma al controlar los lunares:
A: asimetría - Una mitad del lunar es diferente
a la otra mitad.
B: bordes - Los bordes son irregulares, difusos o poco
definidos.
C: color - La pigmentación no es uniforme, se
observan cambios de color de una zona a otra del lunar.
D: diámetro - Mayor de 6 mm. O cualquier cambio
de tamaño de un lunar. |
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