CÁNCER BUCAL
El
cáncer bucal, como también ocurre con el de
pulmón y el de piel, es de los que resulta posible
prevenir y tratar favorablemente en la medida que se obtenga
un diagnóstico oportuno. Por eso es necesario insistir
sobre las características, los hábitos de
prevención y la incidencia de esta afección.
La Organización Mundial de la Salud, a través
de la Asociación Internacional de Registros de Cáncer,
informó que en el período comprendido entre
1993 y 1997 se detectaron 260.000 nuevos casos de cáncer
bucal . De esta cifra, un tercio correspondió a países
desarrollados y dos tercios a subdesarrollados. En nuestro
país, "es una enfermedad a tener en cuenta,
puesto que de cada 100 cánceres, de 4 a 7 son de
la boca", sostuvo Roberto Solá, director del
programa provincial de Salud Bucal. Las estadísticas
también indican que la mayor incidencia de este cáncer
se da después de los 40 años en mujeres y
de los 50 en los hombres, en quienes es más frecuente.
Con respecto a la detección, los pacientes muchas
veces son conscientes de su lesión, pero se automedican
o niegan su existencia por temor a que la consulta confirme
su sospecha. "Si una lesión no mejora en una
semana, habiendo intentado eliminar los posibles factores
locales, debe ser biopsada o derivada a un centro especializado",
recomendó Solá.
En general, las formas cancerosas menores de 15 milímetros
de diámetro se pueden curar fácilmente. Lamentablemente,
la mayoría de las formas de cáncer bucal se
diagnostican cuando este se ha propagado a los ganglios
linfáticos de la mandíbula y del cuello. Debido
a la detección tardía, el 25 por ciento de
los casos son mortales.
Para Eduardo Ceccotti, especialista en la materia e integrante
de la Academia Nacional de Medicina, "el cigarrillo,
el alcohol, los irritantes químicos y térmicos,
las prótesis mal adaptadas o la boca con falta de
asepsia son elementos que predisponen la aparición
de un cáncer bucal. El tabaco y el alcohol son comprobados
agentes iniciadores y promotores en el proceso de transformación
de una célula normal en una cancerosa".
Los tumores se pueden originar en cualquier tipo de tejidos
de la boca o alrededor de la misma, incluyendo huesos, músculos
y nervios. El que se forma en el revestimiento interno de
la boca o en los tejidos superficiales se denomina carcinoma,
el que afecta los tejidos más profundos es un sarcoma.
Solo en raras ocasiones el cáncer bucal obedece a
la propagación de un cáncer de otra parte
del organismo.
Las irritaciones repetidas que pueden causar los bordes
de una pieza dentaria rota, las obturaciones o las prótesis
dentales (como puentes y coronas), pueden ser también
factores de riesgo. Si se observan manchas blancas que no
se desprenden, zonas rojas que pueden o no doler, deformación
o hinchazón -dolorosa o no- de alguna zona de la
boca, heridas que no cicatrizan o inflamación de
ganglios en el cuello, los afectados deben consultar al
odontólogo o bien al médico, teniendo en cuenta
además que quienes han padecido algún tipo
de cáncer oral están sujetos a un mayor riesgo
de contraer otras formas de cáncer.
Distintos
tipos de cáncer bucal
El
cáncer de boca aparece con más frecuencia
en los lados de la lengua, en el suelo de la boca y en la
parte posterior del paladar. Asimismo suele observarse en
el interior de las mejillas de las personas que mascan y
aspiran tabaco. Esporádicamente puede cursar también
en la boca un melanoma, es decir un tumor que habitualmente
se desarrolla en la piel. Sus signos se manifiestan cuando
alguna zona de la boca presenta un cambio de color reciente,
parduzco u oscurecido.
El cáncer de lengua es invariablemente indoloro en
su fase inicial y se detecta en un examen odontológico
de rutina. Es típico que aparezca en los lados de
la lengua y no encima de esta, con excepción de algún
paciente afectado de sífilis no tratada. Ante la
presencia de una zona enrojecida en los bordes de la lengua
se debe acudir al profesional, dado que puede tratarse de
una lesión precursora de cáncer.
Las mismas precauciones deben observarse con respecto al
cáncer de suelo de boca, cuyas características
son similares. En cuanto al cáncer del paladar blando,
puede ser un carcinoma de células escamosas o un
cáncer que comienza en las pequeñas glándulas
salivales del paladar blando, tiene a menudo el aspecto
de una úlcera y suele aparecer como una leve inflamación.
Cuando la mucosa bucal se irrita durante mucho tiempo se
puede desarrollar una mancha blanca y plana que no se quita
frotando, denominada leucoplacia. Normalmente es una forma
de protección de la boca frente a otras heridas,
pero en el proceso de formación de esta cubierta
protectora, algunas células pueden transformarse
en cancerosas. En contraste, una zona enrojecida de la boca,
eritoplacia, aparece a consecuencia de un adelgazamiento
de la mucosa bucal. La eritoplacia es una lesión
que precede al cáncer de un modo más alarmante.
Toda persona que descubra en su boca cualquier área
de color rojo debe acudir al médico u odontólogo
con premura.
Por último, una úlcera es una llaga que se
forma en el revestimiento de la boca cuando se deteriora
la capa de las células superiores, dejando ver el
tejido subyacente. Las úlceras no cancerosas son
invariablemente dolorosas, sin embargo una úlcera
que no duela y dure más de diez días puede
ser precancerosa o cancerosa y debe ser examinada por el
profesional.
En las encías, en tanto, son frecuentes los tumores
no cancerosos causados por irritación. Mientras que
en los labios, con frecuencia en el inferior, pueden aparecer
alteraciones de color rojo o blanco, o de ambos colores,
que también deben ser examinados porque pueden ser
cancerosas, aunque generalmente se las vincula a la exposición
solar.
El cáncer de labio, como los de otras zonas de la
boca, es a menudo duro al tacto, mientras que la mayoría
de las tumefacciones no cancerosas se mueven con facilidad.
Las anormalidades del labio superior, menos comunes que
las del labio inferior, son más propensas a transformarse
en cáncer y requieren atención médica.
En cuanto a las glándulas salivales, el crecimiento
inicial de los tumores puede ser doloroso o no, pero tienden
a crecer rápidamente y son duros al tacto.
En la mandíbula, varias clases de quistes no cancerosos
causan dolor e hinchazón. Suelen estar próximos
a una muela de juicio que no puede desarrollarse, por impedírselo
la propia mandíbula, y aunque no son malignos pueden
destruir áreas considerables de la mandíbula
a medida que se propagan.
En resumen, evitando el consumo excesivo de alcohol y el
tabaco podemos prevenir la mayoría de los cánceres
de boca, agregando una protección adecuada al tomar
sol para evitar el cáncer de labios. La eficacia
en el tratamiento de cáncer bucolabial depende en
gran medida de su evolución. Es raro que el cáncer
de boca se extienda a otros puntos del organismo, sin embargo
tiende a invadir la cabeza y el cuello. Si se extirpan la
totalidad del cáncer y tejidos circundantes, antes
de que el cáncer se haya propagado hacia los ganglios
linfáticos, la posibilidad de curación es
alta.
La cirugía para las formas de cáncer de boca
puede ser desfigurante y psicológicamente traumática.
Un paciente con cáncer de boca o garganta puede recibir
radioterapia y cirugía o tan solo la primera. La
radioterapia destruye las glándulas salivales, dejando
la boca seca, lo que puede acarrear caries y otros problemas
dentales. Para esta clase de cánceres el beneficio
terapéutico de la quimioterapia es limitado.
| Señales
para un diagnóstico oportuno |
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Manchas blancas que no se desprenden
· Heridas que no cicatrizan en una semana
· Movilidad dentaria sin causa aparente
· Pérdida espontánea de una pieza
dentaria
· Anestesia o parestesia en cualquier sector
de la boca
· Asimetría facial progresiva
· Adenopatías indoloras fijas o móviles
· Cualquier crecimiento localizado de tejidos
· Desadaptación de prótesis |
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