BRONQUIOLITIS, BRONQUITIS Y NEUMONÍAS
Las
Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) constituyen la causa
del 70 por ciento de las consultas pediátricas y
del 50 por ciento de las internaciones durante el período
invernal. Las bronquiolitis, bronquitis y neumonías
forman parte de este grupo de enfermedades que determinan
alrededor del 15 por ciento de las muertes post -neonatales
en la provincia de Buenos Aires.
La
agitación al respirar, la tos y una especie de silbido
al soltar el aire son los síntomas distintivos de
las Infecciones Respiratorias Agudas bajas, una verdadera
epidemia que, año a año, afecta a los chicos
menores de 5 años. Las IRA surgen a partir de una
serie de virus y se transmiten de un niño a otro
por simple contacto, basta con estar cerca en un lugar poco
ventilado para que se efectúe el contagio.
Las mamás consultan porque notan que a los
chicos les cuesta respirar, lo que en términos médicos
se llama taquipnea y puede aparecer acompañada de
fiebre. Cuanto más pequeño es el niño,
más vulnerable resulta frente a estas infecciones,
esto significa que de no tratarse tienen más riesgo
de quedar con secuelas e incluso de morir.
Las IRA altas (entre las que se encuentran la rinitis, la
sinusitis y las otitits), afectan la parte superior del
aparato respiratorio, es decir, la nariz, la garganta y
los oídos. Pero las que, por lo general, revisten
mayor gravedad son las infecciones respiratorias bajas,
las que lesionan a los bronquios y a los pulmones.
La disminución del ingreso de oxígeno en el
organismo se produce porque se colapsan los bronquiolos.
Estos constituyen las últimas ramificaciones de los
bronquios y terminan en los alvéolos pulmonares.
La obstrucción de esos conductos se manifiesta en
un esfuerzo excesivo para sacar el aire de los pulmones,
lo que puede agotar al niño.
Cómo prevenirlas
La
calidad del aire cumple un rol fundamental en la prevención
de estas enfermedades. Por eso, los especialistas recomiendan
mantener los ambientes ventilados y evitar tanto las situaciones
de hacinamiento como el uso de braseros y el humo del cigarrillo,
sobre todo si hay un bebé en la casa. La condición
de fumadores pasivos implica una lesión de las vías
respiratorias que vuelve más vulnerables a los niños
frente a un eventual contagio.
Además, el amamantamiento exclusivo hasta los seis
meses ofrece mayor inmunidad y, si bien un bebé amamantado
no está exento de contraer una infección respiratoria,
el cuadro revestirá menor gravedad si se respetó
el período de lactancia materna (de 6 meses en forma
exclusiva y hasta los 2 años como complemento de
otros alimentos).
Las medidas para prevenir casos graves de IRA deben
tomarse desde el embarazo: una mamá que se alimenta
bien y que no fuma tiene más probabilidades de tener
un bebé con buen peso al nacer, lo cual ya constituye
un modo de protección frente a las infecciones.
| ¿Cómo
se origina la bronquiolitis? |
La
bronquiolitis es la más frecuente de las infecciones
respiratorias agudas bajas. En la mayoría de
los casos surge a partir del Virus Sincicial Respiratorio
(VSR).Se estima que la mayoría de los menores
de tres años padecieron, por lo menos una vez,
alguna dolencia ocasionada por este agente viral,
que puede acarrear afecciones en las vías aéreas
superiores e inferiores.
Si bien a la mayoría de los pacientes les provoca
una infección respiratoria benigna y de corta
duración, este virus puede tener manifestaciones
clínicas más graves si afecta a bebés
prematuros y a niños con enfermedades respiratorias
previas, cardiopatías congénitas o inmunodeficiencias.
El virus sincicial se contagia a través del
contacto físico con la persona enferma, en
especial mediante las gotas de saliva que se expulsan
al hablar, al estornudar o al toser. |
| Síntomas
de las IRA bajas |
La
consulta al pediatra, ante los primeros signos de
una Infección Respiratoria Aguda baja, debe
realizarse de inmediato. El retraso en el tratamiento
suele agravar el cuadro obstructivo y aumenta el riesgo
de secuelas. Los síntomas que deben motivar
la consulta al centro de salud o al hospital más
cercano son:
-
Respiración rápida ( agitación
)
-Hundimiento debajo de las costillas al respirar
-Irritabilidad
-Rechazo al alimento o disminución de la ingesta
-Palidez
-Dificultad para el sueño o descanso
-Fiebre
-Silbido en el pecho |
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