DENGUE
Todos
los años el dengue se convierte en un azote para
los países de Latinoamérica. La epidemia que
se desató en Brasil el año pasado causó
casi 150 muertes y cientos de miles de infectados. Bolivia,
Paraguay, Perú y Colombia también sufrieron
por esta enfermedad. En la Argentina se registraron casos,
pero en su mayoría no fueron autóctonos, lo
que no descarta el riesgo de un brote.
Hacia 1965, en América 49 naciones confirmaron la
erradicación del aedes aegipty. En apenas 18 años
una campaña para erradicar al mosquito, organizada
por la Organización Panamericana de la Salud (OPS),
había obtenido ese resultado. La Argentina se declaró
libre del insecto en el año 1965.
Pero problemas financieros, políticos, técnicos
y administrativos provocaron que la mayoría de los
países se infestaran nuevamente. En 1991, sólo
4 países se hallaban libres del mosquito (Chile,
Bermudas, Islas Caimán y Uruguay). Los casos aumentaron
de 66.000 en 1980 a más de 717.000 en 1998. En
el año 2002, las cifras de la OPS, hablaban de 968.723
casos notificados en América, con 234 muertos.
El asesor regional de la OPS en Enfermedades Transmisibles,
Jorge Arias, afirmó que: "el regreso del dengue
a las Américas se debe a muchas razones, entre ellas
la reinfestación del aedes aegipty, la carencia de
un insecticida bueno y barato, la falta de recursos financieros,
el deterioro de los programas de prevención y control,
el crecimiento desorganizado de las grandes ciudades y la
falta de educación sanitaria".
Transmisión
y síntomas
El
dengue es una enfermedad que tiene cuatro variedades o serotipos
y la transmiten dos mosquitos: el aedes aegipty y el aedes
albopictus. Persiste en la naturaleza mediante el ciclo
de transmisión hombre-mosquito-hombre: el mosquito
hembra se alimenta esencialmente con sangre humana.
Si el insecto pica a una persona con dengue, en 8 o 12
días está en condiciones de infectar a una
persona sana.
La enfermedad, para la que no existe vacuna, se manifiesta
en dos formas: fiebre del dengue (dengue clásico)
y la fiebre hemorrágica del dengue. La primera puede
confundirse, por los síntomas, con la gripe: fiebre
alta (que suele no responder a los antitérmicos),
dolor de cabeza y de los ojos, dolores articulares y musculares
intensos, con erupción de tipo sarampionosa.
La segunda forma del dengue (que tiene un índice
de mortalidad del 50%) se produce cuando hay una reinfección
de la persona con una variedad del virus diferente al del
primer contagio; por ejemplo, una persona infectada con
el serotipo dos se contagia con el serotipo tres. En este
caso, además de la fiebre, los enfermos presentan
manifestaciones hemorrágicas, con manchas rojas en
la piel, sangrados de fosas nasales y encías, y presencia
de sangre en vómitos y/o materia fecal.
Qué
hacer
El
objetivo es la eliminación de las larvas; medidas
simples, como cambiar cada dos días el agua de un
florero, pueden impedir la propagación de las enfermedades
transmitidas por este insecto.
El aegypti es esencialmente doméstico; para reproducirse
necesita de recipientes, naturales o artificiales, donde
pueda acumularse agua y, esencialmente, sangre humana para
completar la fertilización de sus huevos. Estos
tienen una gran resistencia a la desecación y a los
cambios de temperatura, teniendo una supervivencia promedio
de 6 a 8 meses. El período de incubación depende
directamente de la temperatura, siendo en promedio de 5
días.
Hasta una cáscara de huevo puede servir para el desarrollo
del mosquito. Por lo tanto, en los fondos y jardines se
deben desechar todos los objetos que sirvan como criaderos:
envases vacíos, neumáticos, botellas y sus
tapas, entre otros. Aquellos artículos que no puedan
ser eliminados, como los bebederos de animales, es conveniente
lavarlos dos veces por semana. En el caso de baldes, frascos,
palanganas, deben guardarse boca abajo.
En la naturaleza, los huecos de los árboles y las
cavidades de las plantas carnosas, se transforman en receptáculos
en los que puede desarrollarse el aedes aegipty. Cortar
las malezas en cercanía de la casa y rellenar los
huecos de los árboles es otra de las medidas para
frenar el desarrollo del mosquito.
En el interior de las casas es necesario cambiar cada tres
días el agua de los floreros, o utilizar arena húmeda
en lugar de agua, además de colocar mosquiteros (para
puertas y ventanas), usar insecticidas y repelentes que
eviten el contacto de las personas con el insecto.
| Operativos
en la provincia de Buenos Aires |
Las
autoridades sanitarias argentinas iniciaron una serie
de operativos que tienen como fin concientizar sobre
las medidas de prevención necesarias para evitar
la reproducción del mosquito transmisor del
dengue y la destrucción los lugares en que
este puede criarse.
En la provincia de Buenos Aires, el área de
intervención serán las comunas de Berazategui,
Lanús, Lomas de Zamora, Almirante Brown, Avellaneda,
3 de Febrero, San Martín, Hurlingham, La Matanza,
Morón, La Plata, San Isidro y Vicente López.
Estas zonas fueron seleccionadas a partir de una estratificación
de los riesgos según indicadores medioambientales
como la provisión de agua potable domiciliaria,
la presencia del mosquito y de variables climáticas
que favorezcan su reproducción, la densidad
poblacional, y el nivel socioeconómico de la
población, entre otras.
"En los distritos que son de mayor riesgo se
va a capacitar a Jefes y Jefas de Hogar y se va a
trabajar en el área de promoción y control
- declaró el ministro de Salud bonaerense,
Ismael Passaglia -, porque no se trata de una responsabilidad
exclusiva del Estado. Esto requiere la participación
de todos, y tenemos que trabajar intensamente porque
no sería extraño que apareciera algún
caso de dengue. La solución pasa por la prevención".
Por su parte, el subsecretario de Programas de Prevención
y Promoción del ministerio de Salud de la Nación,
Andrés Leibovich, explicó la importancia
de desarrollar estas tareas preventivas en el Gran
Buenos Aires. "Más allá del trabajo
que se hace en la zona de fronteras de nuestro país,
donde se han registrado casos, hay una frontera interna
que es el conurbano, con mucha gente que vive allí
pero que no son argentinos, que van y vienen. Por
eso hemos seleccionado dentro de la provincia de Buenos
Aires quizá los 12 municipios que pueden tener
más riesgos que otros", señaló.
En este operativo trabajarán alrededor de 3780
personas que desarrollarán tareas de control
de focos del mosquito transmisor en las viviendas
de 18.675 manzanas de los lugares mencionados, en
forma secuencial. |
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